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Volcanes

   Muchos geólogos han afirmado que la actividad volcánica se debe a que las aguas de los mares se infiltran en las grietas de la corteza terrestre oceánica y al entrar en contacto con la astenósfera, se liberan gran cantidad de gases. Estos ejercen una presión impresionante y generan fisuras por la que el magma asciende y va formando el cono volcánico a medida que el componente se condensa.


   Otros especialistas piensan que la forma que tiene la plataforma continental, es decir, en pendiente hace que las grietas comiencen a crearse. También la deriva de los continentes provoca, el choque de las placas que con este proceso endógeno se establecen variadas formas de relieve incluyendo la formación de los volcanes.


   En los últimos años, sin embargo, a medida que se comprenden mejor los mecanismos de interacción de las placas corticales terrestres, los geólogos han conseguido integrar el vulcanismo en la teoría de la Tectónica de placas. La energía de los volcanes activos deriva, en último término, de los procesos ligados a los movimientos de las placas de la corteza. Además, los volcanes tienden a situarse en las fronteras de las placas más importantes.

   Los volcanes se forman en dos tipos de fronteras de placa: las convergentes y las divergentes, muy asociadas a las causas que provocan los terremotos. En las primeras, donde una placa penetra (es subducida) bajo otra, la materia de la parte superior de la placa subducida es arrastrada en una trayectoria oblicua hacia el interior de la Tierra, hasta que alcanza una profundidad en la que se funde. Entonces asciende por fisuras verticales y es expulsada hacia la superficie por una chimenea volcánica. En las fronteras divergentes, como la dorsal del Atlántico, donde la corteza oceánica se estira y se separa, se forma una zona lineal débil (el centro de expansión); ésta sirve de salida para la erupción de magma (materia rocosa fundida de las profundidades) que asciende por corrientes de convección gigantes situadas en el manto.
 

   Los vulcanólogos han enunciado varias teorías para explicar la acción de los gases volcánicos como generadores de una erupción. La teoría más sencilla establece que el mecanismo es similar a la forma en que el gas en una bebida gaseosa puede provocar un chorro de ésta, o a lo que ocurre al agitar una botella de gaseosa.


¿Qué es una erupción volcánica?

    Un volcán es una colina o montaña que se forma alrededor de una fisura en la superficie terrestre de la cual salen expulsados diversos materiales del interior de la Tierra. Estos materiales se enfrían al entrar en contacto con la atmósfera, formando un gran cono. En la cima existe un cráter o depresión (orificio). En el interior se forma un tubo que es por el cual el magma asciende, este se llama chimenea. La gran presión que ejerce este líquido viscoso provoca que se desarrollen fracturas en las laderas, que tienen el nombre de conos adventicios.

   Algunas cuencas enormes, parecidas a cráteres, llamadas calderas y situadas en la cumbre de volcanes extintos o inactivos desde hace mucho tiempo, son ocupadas por lagos profundos, como el Lago del Cráter, en Oregón, o por llanuras planas, como el amplio Valle Caldera en el norte de Nuevo México, ambos en Estados Unidos. Ciertas calderas son resultado de explosiones que destruyen el volcán en erupción por ejemplo: las islas volcánicas de Thera o Santorín, en Grecia, y de Krakatoa (también conocida como Rakata), en Indonesia, así como el Lago del Cráter. Otras se forman cuando la cámara subterránea de magma, vacía tras erupciones sucesivas, no puede soportar más el peso de la mole volcánica situada encima y se derrumba. Otro ejemplo de caldera volcánica, situada en la isla canaria de La Palma (España), es la Caldera de Taburiente, donde se mezclan los valles de barrancos con picos que destacan en los bordes de la caldera.

   Muchos volcanes nacen en los fondos oceánicos. Por ejemplo, el Vesubio y el Etna fueron en sus principios volcanes submarinos que con el paso del tiempo emergieron a causa de la acumulación de material magmático.

   Los productos emitidos por un volcán durante la erupción se pueden dividir en tres clases: productos sólidos, roca fundida o magma gases. Los elementos sólidos que expele pueden ser piezas grandes (bloques), piezas intermedias (escoria, por ejemplo) y piezas finas como polvo, cenizas, etc. Estas ultimas son pequeñas gotas de lava que se han solidificado. Luego de que estas partículas caen en la superficie, pueden ser arrastradas por el viento a miles de kilómetros con respecto al lugar en que se produjo la manifestación volcánica.

   El vapor de agua es el gas más abundante que expulsa un cráter debido a la existencia de aguas subterráneas. Pero también hay anhídrido carbónico, nitrógeno, anhídrido sulfuroso, hidrógeno, óxido de carbono, metano, azufre, cloro, sales amoniacales, etc. Los gases que se desprenden de la lava fundida pueden formar grandes nubes, las fumarolas.


 

Clasificación

    Podemos establecer una clasificación de volcanes según la forma en la que se expulsa la lava al exterior. Dependiendo de la temperatura de los magmas, de la cantidad de productos volátiles que acompañan a las lavas y de su fluidez o viscosidad podemos establecer los tipos de erupciones más comunes, aunque hay que tener en cuenta que no todas encajan en estos cuatro tipos.

Hawaiano
: se caracteriza por una lenta emisión de lava que fluye por el cono volcánico. No hay explosiones ni sacudidas violentas.

Estromboliano: se caracteriza por presentar explosiones sin demasiada intensidad y por la ausencia de cenizas o pulverizaciones. La lava desciende por sus laderas cuando rebosa el cráter, pero no tan extensamente como en los anteriores.
Vulcaniano: presenta explosiones muy violentas en la que expele productos a gran altura. La lava, antes de fluir por las laderas, se solidifica y tapa el cráter impidiendo la salida de gases. La presión producida por los mismos, a la expulsa determinará una nueva erupción.
Peleano: es el que produce explosiones de gran violencia formando nubes ardientes compuestas por fragmentos sólidos y gases a elevada temperatura
  
 

¿Cómo pueden ser los períodos de actividad volcánica?


   Algunos volcanes son mucho más activos que otros. El Stromboli, en las islas Lípari cerca de Sicilia, ha estado activo desde la antigüedad. El Izalco, en El Salvador, permaneció en actividad desde su primera erupción en 1770. Muchos otros, como el Vesubio o el Atitlán están en un estado de actividad moderada durante largo tiempo y luego quedan en reposo. La erupción que sucede a un período de latencia prolongado suele ser violenta como la del Mount Saint Helens del estado de Washington D.C (EE.UU.).

   Otros volcanes activos de forma constante se encuentran en una cadena, llamada Cinturón o Anillo de Fuego, que rodea el océano Pacífico. Otra cordillera volcánica se extiende a lo largo de más de 1.000 km desde Guatemala hasta Panamá, con unos 80 volcanes; los que están en actividad sobrepasan la treintena. En la cordillera de los Andes se supone que son más de 60 los que pueden considerarse activos.

   Muchos otros volcanes, como el Vesubio, permanecen en un estado de actividad moderada durante periodos más o menos largos y después se quedan en reposo, o dormidos, durante meses o años. El Atitlán, en Guatemala, estuvo activo unos 300 años antes de 1843; desde entonces está inactivo. La erupción que sucede a un periodo de latencia prolongado suele ser violenta, como la del Mount Saint Helens del estado de Washington (Estados Unidos) en 1980, después de 123 años de inactividad. La erupción del monte Pinatubo, en Filipinas, durante el mes de junio de 1991 llegó después de seis siglos de latencia. 

   En una erupción violenta de un volcán la lava está muy cargada de vapor y de otros gases, como dióxido de carbono, hidrógeno, monóxido de carbono y dióxido de azufre, que se escapan de la superficie con explosiones violentas y que ascienden formando una nube turbia. Estas nubes descargan, muchas veces, lluvias copiosas. Porciones grandes y pequeñas de lava son expelidas hacia el exterior, y forman una fuente ardiente de gotas y fragmentos clasificados como bombas, brasas, cenizas, según sus tamaños y formas. Estos objetos o partículas se precipitan sobre las laderas externas del cono o sobre el interior del cráter, de donde vuelven a ser expulsadas una y otra vez. También pueden aparecer relámpagos en las nubes, en especial si están muy cargadas de partículas de polvo. El magma asciende por la chimenea y fluye convertido en lava sobre el borde del cráter, o rezuma, como una masa pastosa, a través de una fisura en la ladera del cono. Esto puede señalar lo que ha sido llamado "crisis" o punto crucial de la erupción; después de la expulsión final de materia fragmentada, el volcán puede volver al estado de latencia.
   Durante un largo periodo después de que haya cesado la erupción de lava o de materia fragmentada, un volcán continúa emitiendo gases ácidos y vapor en lo que se llama estado fumarólico. Después de esta fase surgen del volcán manantiales calientes. Un ejemplo de este tipo de actividad puede verse en los géiseres del Parque Nacional de Yellowstone en Wyoming y en las fuentes calientes de la isla Norte de Nueva Zelanda. Con el tiempo, los últimos rastros del calor volcánico desaparecen, y entonces pueden aparecer manantiales de agua fría en el volcán o en las zonas cercanas.

   Después de volverse inactivo, un volcán experimenta una reducción progresiva de tamaño debido a la erosión por agua fluyente, glaciares, viento u olas. En ocasiones el volcán desaparece dejando sólo un conducto volcánico, esto es, una chimenea llena de lava o de materia fragmentada que se extiende desde la superficie terrestre hasta el antiguo depósito de lava. Las minas de diamantes de Sudáfrica se encuentran en conductos volcánicos.
   Es muy difícil saber si un volcán volverá o no a la vida, aunque la predicción de erupciones volcánicas nos dice que existen signos precursores que pueden ayudar a averiguarlo. En todo caso, si vivimos en una zona de riesgo, debemos estar preparados y saber qué hacer en caso de erupción volcánica.


 

Terminología de volcanes:


  1. Andesita: es una roca ígnea volcánica de composición intermedia. Su composición mineral comprende generalmente plagioclasa, piroxeno y/u hornblenda. Frecuentemente están asociados biotita, cuarzo, magnetita y esfena. El feldespato está ausente en esta roca. Su nombre deriva de los Andes, cordillera montañosa que corre paralela a las costas desde Venezuela hasta Patagonia. La andesita puede tener colores como el negro azabache a verde plomizado según su constitución.
  1. Avalancha volcánica: una gran masa de materiales volcánicos que se desplaza rápidamente por la fuerza de la gravedad. Pueden clasificarse según su contenido, como nieve, hielo, rocas, lodo, así como materiales pyroclásticos.
  1. Basalto: es una roca ígnea volcánica. Se compone mayormente de piroxeno y olivino, con un alto contenido de hierro y cantidades menores de feldespato y cuarzo. De color oscuro, es la roca más abundante en la corteza terrestre, formada por enfriamiento rápido del magma expulsado del manto por los volcanes. Por esta razón suele presentar vacuolas y cubrir extensas áreas.
  1. Bomba volcánica: fragmento de roca, en estado liquido o semi-liquido que se expulsa de la boca de emisión durante una erupción y en su trayectoria balística, por su condición plástica, obtiene la forma de huso. Puede tener varios cm de diámetro.
  1. Caldera: gran depresión que se ha formado por el colapso total del edificio volcánico durante una erupción muy explosiva. Se asocian a expulsiones de grandes volúmenes de material pyroclástico y vaciado (total o parcial) de la cámara magmática. Pueden tener diámetro de varios kilómetros.
  1. Cámara magmática: una cavidad subterránea que contiene el magma que esta rico en gases y que ha alimentado (o alimentara) el volcán. No tiene una forma determinada y puede estar en diferentes profundidades.
  1. Ceniza: partículas muy finas de roca pulverizada que se emiten durante una erupción volcánica. Miden menos de 2mm de diámetro y pueden ser sólidas o liquidas. Constituyen unos de los peligros mas frecuentes de las erupciones volcánicas.
  1. Chimenea volcánica: es un conducto que comunica la cámara magmática de algunos volcanes, situada en lo profundo, con la superficie. Este conducto frecuentemente crece a medida que las erupciones van expulsando lava, para construir el edificio volcánico.
  1. Colada de lava: una efusión de lava en la superficie terrestre desde un punto de emisión o fractura. También el término se emplea para las “lenguas” de lava que ya se han enfriado y solidificado.
  1. Cono adventicio: centro de emisión de piroclastos y lava ubicado en el flanco de un volcán que se caracteriza por tener la misma fuente alimentadora de magma que el volcán.
  1. Cono de escorias: pequeño volcán formado por piroclastos porosos de composición basáltica o andesítico-basáltica.
  1. Cono volcánico: montaña que presenta una estructura relativamente formada a partir de la acumulación de material pétreo suelto o macizo de origen volcánico.
  1. Cráter volcánico: son las aberturas o bocas de erupción de los volcanes ubicados generalmente en sus cimas.
  1. Domo Volcánico: cúpula formada por emisión de lavas viscosas de bloques. Puede tener cráteres en la cima. Sus laderas son inestables y, a menudo, se producen deslizamientos de rocas.
  1. Erupción Efusiva: se caracteriza de la expulsion de lava de baja viscosidad, poca producción de cenizas y con un contenido bajo en gases.
  1. Erupción Explosiva: se trata de una erupción volcánica muy violenta que se caracteriza de emisión de grandes cantidades de gas que estaban acumuladas bajo altas presiones.
  1. Erupción Freática: es una erupción volcánica, de tipo explosiva, y es el resultado de una interacción entre agua y rocas que están muy calientes. No hay presencia de magma, y los productos en esa violenta expulsión son vapores y rocas pulverizadas. Un ejemplo de de esta erupción sería la del Krakatoa en 1883.
  1. Erupción Freatomagmática:eEs una erupción volcánica, de tipo explosiva, y es el resultado de una interacción entre aguas (subterráneas o superficiales) y el magma.
  1. Erupción Pliniana: una erupción muy explosiva que produce una columna eruptiva (líticos, material pyroclástico, gases, vapores) que alcanza una altura de mas de 20km. Todo ese material que compone la columna sale del punto de emisión con una velocidad muy alta. Es típica la emisión de grandes volúmenes de ceniza y la existencia de flujos pyroclásticos. Es muy similar a la erupción del Vesubio que sepultó Pompeya en el año 79 d.C. y debe su nombre a Plinio el Viejo, naturalista y escritor romano, que falleció aquel día.
  1. Erupción Vulcaniana: un tipo de erupción que consiste en la eyección explosiva de fragmentos de lava viscosa, en forma de bloques. Los fragmentos de rocas, el material pyroclástico y las partículas finas pueden llegar a una altura de más de 20km en la atmósfera.
  1. Estratovolcán: son conos simétricos de grandes dimensiones construidos a partir de oleadas sucesivas de flujos de lava y cenizas volcánicas que pueden llegar a medir más de 2500 metros desde la base. Algunas de las montañas más bellas del mundo son estratovolcanes, como el Monte Fuji en Japón, o el Monte Santa Helena, en Washington (EEUU). También el Monte Tambora, cuya erupción provocó en 1816 el año sin verano
  1. Flujo de cenizas: mezcla de gases y de fragmentos de rocas, de los cuales la mayoría tienen tamaño de cenizas, que salen de la boca de erupción en forma de un flujo turbulento de altas temperaturas que se mueve rápidamente independientemente de la topografía.
  1. Flujo de lodo o colada detrítica: es el tipo más rápido (sobre los 80 km/h) y fluido de corrimientos de tierra. Consiste en una colada con elevada concentración de materiales detríticos, que se mueven hacia los valles con velocidades que pueden alcanzar y, en algunos casos, superar los 10 m/s. El material transportado tiene una granulometría muy variable, y un fenómeno singular se manifiesta frecuentemente con oleades sucesivas ("pulsaciones") debido a la obstrucción temporal del canal de transporte.
  1. Flujo piroclástico: es un flujo turbulento que consiste en partículas finas, gases, material volcánico o/y fragmentos de rocas, que es mucho mas denso y pesado que la mezcla aire-gases-partículas. Puede viajar a velocidades entre 10 m/seg. y 300 m/seg. y alcanzar temperaturas por encima de los 1000º C. Sus densidades pueden variar entre flujos muy densos que en su movimiento siguen la topografía o menos densos que pueden moverse en cualquier tipo de topografía o transportarse por encima del agua.El término también se puede usar para describir el deposito que se ha formado por dichos flujos. El flujo piroclástico es extremadamente peligroso por sus altas temperaturas y y su rapidez. Durante la erupción del Monte Pelee (Martinica) en 1902, el flujo piroclástico destruyó la ciudad costera de St. Pierre, matando a casi 30.000 personas.
  1. Fumarola: un punto de emisión o una apertura en la superficie terrestre por donde salen vapor y otros gases. Pueden estar ubicadas en el cráter o los flancos de un volcán. La existencia de fumarolas indica que un volcán sigue activo.
  1. Gas volcánico: los volcanes durante su proceso eruptivo emiten gases formados en las profundidades de la Tierra, en el interior del volcán, por la fundición de los minerales. Normalmente incluyen: Dióxido de azufre (SO2), Hidrógeno de Sulfuro (H2S), Dióxido de Carbono (CO2), Hidrocloruro (HCl), Fluoruro de Hidrógeno (HF) y materiales particularizados.
  1. Géiser: es un tipo de fuente termal que erupta periódicamente, expulsando una columna de agua caliente y vapor en el aire.
  1. Índice de Explosividad Volcánica (IEV): es la escala de magnitud del grado de explosividad (entre 0 y 8) , que combina el volumen de los productos explosivos emitidos y la altura de la columna eruptiva, entre otras características descriptivas de la erupción.
  1. Jökulhlaup: término islandés que describe las terribles inundaciones provocadas por erupciones subglaciales.
  1. Lahar: flujo de barro constituido de materiales volcánicos, cuyo agente de transporte es el agua. Se puede formar debido a la fusión violenta de nieve y/o hielo provocada por el calor de lavas o flujos piroclásticos durante una erupción volcánica o por el arrastre de depósitos volcánicos no consolidados producidos durante lluvias intensas o ruptura violenta de un lago o laguna.
  1. Lava: el magma que llega a salir a la superficie terrestre durante una erupción volcánica. El término se aplica tanto al material líquido (o semilíquido) que se expulsa durante la erupción como al material ya frío y solidificado.
  1. Lavas almohadilladas: masas de lavas, con forma de grandes almohadas (o sacos), que se intercalan. Ese tipo de formaciones indican efusiones de lavas en ambientes subacuaticos.
  1. Lipili: Pequeños, redondeados fragmentos de rocas que pueden medir hasta 5cm y que son expulsados en un estado líquido o sólido durante una erupción.
  1. Lluvia de cenizas: son cenizas volcánicas que caen desde la nube del material volcánico que se ha formado durante la erupción. Pueden llegar muchos kilómetros lejos del centro de emisión o depositarse muchos días mas tarde (influencia de las corrientes en la atmósfera), formando depósitos pyroclásticos bien definidos. Pueden provocar desplomes de edificios y serios problemas en los transportes.
  1. Magma: mezcla de rocas derretidas y gases. Pueden estar almacenadas en profundidades de pocos kilómetros y su salida a la superficie terrestre nos da una erupción volcánica.
  1. Medidor de inclinación: aparato que sirve para medir pequeños cambios en el suelo. Se usa mucho en la vigilancia de volcanes.
  1. Nube volcánica o eruptiva: la columna de gases, cenizas y material fragmentado que se lanza en la atmósfera durante una erupción. Si ese material tiene suficiente energía y volumen puede llegar a una altura de varios kilómetros en la estratosfera donde los vientos lo pueden transportar a grandes distancias.
  1. Obsidiana o vidrio volcánico: es una roca ígnea volcánica perteneciente al grupo de los silicatos, con una composición química de silicatos alumínicos y un gran porcentaje (70% o mayor) de óxidos sílicos. Su composición es parecida al granito y la riolita. La obsidiana, aunque lo parezca, no es un mineral, porque no es cristalina.
  1. Roca ígnea: (latín ignis, "fuego") se forman cuando el magma (roca fundida) se enfría y se solidifica. Si el enfriamiento se produce lentamente bajo la superficie se forman rocas con cristales grandes denominadas rocas plutónicas o intrusivas, mientras que si el enfriamiento se produce rápidamente sobre la superficie, por ejemplo, tras una erupción volcánica, se forman rocas con cristales invisibles conocidas como rocas volcánicas o extrusivas.
  1. Tefra: Material que se expulsa durante una erupción volcánica. Es magma que al ser fragmentado es distribuido por el viento. Estos fragmentos reciben el nombre de piroclastos, y cuando son muy pequeños se convierten en ceniza.
  1. Volcán activo: un volcán se puede considerar activo si en la actualidad está en erupción o muestra signos de actividad, tales como terremotos o una emisión significativa de gas o ha dado una erupción durante el periodo de Holoceno (últimos 10.000 años).
  1. Volcán en escudo: se refiere a la apariencia del volcán. Cuando se producen erupciones de tipo hawaiano, adquiere una forma amplia y abovedada. El volcán más grande de la Tierra es el Mauna Loa, un volcán en escudo en Hawai. Este tipo de volcanes se forman después de millones de años de capas de lava que se van superponiendo. El Kilauea (Hawai) es el volcán en escudo más activo.
  1. Volcán en reposo o durmiente: son aquellos que mantienen ciertos signos de actividad como lo son las aguas termales y han entrado en actividad esporádicamente. Dentro de esta categoría suelen incluirse las fumarolas y los volcanes con largos períodos en inactividad entre erupción. Un volcán se considera activo si su última erupción fue antes de 25.000 años.
  1. Volcán inactivo o extinguido: son aquellos que estuvieron en actividad durante períodos muy lejanos y no muestran indicios de que puedan reactivarse en el futuro. Son muy frecuentes, aunque la inactividad que las describe puede reactivarse nuevamente en muy raras ocasiones, estos volcanes generalmente han dejado de mostrar actividad desde hace muchos siglos antes de ser considerados extintos.



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