Reseña 13 reasons why

Varios

Actividad Práctica No 1.  Unidad temática 1: Líquidos corporales

AGUA CORPORAL TOTAL

El hombre, desde el punto de vista fisicoquímico, puede ser considerado una solución cuyo SOLVENTE es agua y cuyos SOLUTOS son las proteínas, la glucosa, la urea, el sodio, el cloruro, el potasio, etc., disueltos en ella.

El CUERPO de un adulto tiene AGUA en una proporción igual al 60-65% de su peso corporal.

De los SOLUTOS (35-40%), las proteínas representan el 16% del peso corporal, las sustancias minerales el 7% y las grasas el 15%.

En un hombre de 70 kg se puede decir que su compartimento corporal está compuesto por 42 litros de agua y 26 kg de solutos.

Edad

Un niño recién nacido tiene un porcentaje de agua, con respecto a su peso, del 76%, mientras que en un anciano éste porcentaje declina hasta ser del 51%.

El "signo del pliegue" se obtiene tomando, entre el pulgar y el índice, una porción de la piel del antebrazo, por ejemplo. Si queda formado un pliegue, para un pediatra es una señal de deshidratación en un niño, mientras que esto es normal en un anciano. En ambos casos indicará la pérdida de agua de la piel y, muy posiblemente, de todo el compartimento corporal.

Constitución

Los obesos tienen, con respecto a su peso, un porcentaje de agua corporal menor que un individuo de su misma edad, sexo y altura, pero de una constitución normal. Este menor porcentaje es debido a la diferente masa de tejido adiposo en uno y en otro. Mientras el músculo, por ejemplo, tiene hasta un 75% de agua, el tejido adiposo sólo tiene el 10% de su peso como agua.

Sexo

En la mujer adulta, el porcentaje de grasa es algo mayor que en un hombre de su misma edad, altura y peso. Por lo tanto, el porcentaje de agua de una mujer es algo menor que el de un hombre. Sin embargo, no hay inconveniente en tomar la cifra de 60% como válida para ambos sexos.

COMPARTIMENTO CORPORAL

El compartimiento corporal, está formado por el agua corporal total y los solutos totales, separado del medio exterior por los epitelios.  Así, la mucosa del tracto digestivo, la del aparato respiratorio y la del sistema renal son los límites del compartimento corporal. Es a través, estos epitelios que el hombre intercambia agua, sales, oxígeno, dióxido de carbono, calor, glucosa y todo lo que necesita para la vida. Una persona puede deglutir algo, pero esto seguirá estando "afuera" hasta que no haya pasado el epitelio intestinal y se encuentre "adentro", en el interior del compartimento corporal. Del mismo modo, la orina está fuera del compartimento corporal desde el mismo momento que sale del extremo distal de los túbulos colectores renales, aun cuando después se almacene en la vejiga.

Se encuentra, a su vez, dividido en dos grandes compartimentos: el COMPARTIMENTO lNTRACELULAR y el COMPARTIMENTO EXTRACELULAR.

Si el agua corporal total de un adulto de 70 kg es de 42 litros, 28 litros estarán dentro de las células, formando el agua intracelular y 14 litros estarán fuera de las células, formando el agua extracelular.

Con respecto al peso corporal, se puede decir que el agua extracelular es el 20% del peso corporal y el agua intracelular es el 40% del peso corporal.

El líquido intracelular contiene grandes cantidades de iones potasio, magnesio y fosfato; mientras que, en el líquido extracelular predominan iones sodio, cloruro y bicarbonato.   

El agua extracelular está distribuida en dos compartimentos: el INTRAVASCULAR, formado por el volumen contenido dentro del árbol vascular y el lNTERSTICIAL, el comprendido entre las membranas celulares, por un lado, y la pared de arterias, venas y capilares, por el otro.

El líquido intersticial, tiene, en lo que a electrolitos se refiere, una composición muy similar a la del plasma. Esto es debido a que el agua y los electrolitos, pueden difundir libremente a través del endotelio de los capilares, equilibrándose las concentraciones. Las proteínas plasmáticas, por el contrario, no atraviesan esta barrera (o lo hacen en muy pequeña cantidad).

Distribución del agua corporal de un adulto de 70 kg

Por trece razones

Carla J:

Introducción:

Por 13 razones es un drama juvenil de Netflix protagonizado por Dylan Minnette y Katherine Langford. Narra la historia de una joven que decide quitarse la vida y enviar una serie de cintas de casete a cada persona a la que culpa de su suicidio. La serie empieza con un adolescente que al volver a casa de la escuela encuentra una caja misteriosa con su nombre en la puerta. Dentro de esta caja descubre cintas grabadas por Hannah Baker -su compañera de clase y amor platónico-, quien trágicamente se suicidó dos semanas antes. En las cintas, Hannah explica que fueron 13 razones las que la llevaron a decidir terminar con su vida.

Director y productores:

Por trece razones está basada en el libro de la autor Jay Asher, el cual es una novela de drama juvenil.  El creador de la serie, Brian Yorkey adaptó el libro en formato audiovisual y lo hizo para la cadena online Netflix. El estadunidense es muy conocido por el musical Next to Normal. Junto a Diana Son crearon 1 temporada de 13 episodios. Quiero destacar una de las productoras, Selena Gómez, que tras leer el libro lo llevó a la productora Anonymous Content para convertirlo en un contenido audiovisual.

Reparto

Los personajes principales son:

Banda sonora:

La música que acompaña toda la serie es producida por el cantautor Eskmo, aunque la productora, Selena Gómez, también hizo un single relacionado con la serie: only you.

         
           
           

 

A estos compartimentos biológicos hay que agregar el volumen de los líquidos TRANSCELULARES, que comprende el líquido cefalorraquídeo, el líquido sinovial, el humor acuoso, etc. Son, por lo general, productos de secreción celular y pueden considerarse una extensión del extracelular, aunque su velocidad de intercambio con el exterior es mucho más lenta.

Es importante recordar que, aunque el compartimento intravascular, y en especial el agua plasmática, es la vía obligada para el paso de todas las sustancias que entran y salen del organismo, éste es sólo una pequeña parte de todo el compartimento corporal. Es habitual extraer, en un paciente, una muestra de sangre por punción de una vena del pliegue del codo, analizar la concentración de una determinada sustancia disuelta en el agua plasmática y procurar estimar la situación de esa sustancia en todo el compartimento corporal. Más aún, es frecuente, a partir de esa muestra, inferir conclusiones sobre el estado de salud o enfermedad del individuo. Esto sólo será posible, hasta cierto punto, si se conoce cómo esa sustancia se DISTRIBUYE entre los distintos compartimentos.

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Disponible en: http://esthernajeraw.blogspot.com.ar/

Salidas y entradas de los compartimentos corporales

Los compartimentos corporales no son compartimentos cerrados, hay un permanente movimiento de agua y solutos entre ellos y entre el compartimento corporal y el exterior. Debe notarse que toda sustancia que INGRESA al compartimento corporal, ya sea por vía digestiva o respiratoria, debe atravesar, forzosamente, para llegar al intersticial y a las células, el compartimento intravascular. Del mismo modo, toda sustancia que EGRESA del compartimento corporal, ya sea por vía digestiva, respiratoria, urinaria o a través de la piel, también debe atravesar el compartimento intravascular para alcanzar el exterior.

Así, el compartimento intracelular está intercambiando con el intersticial y éste con el intravascular. A través de los epitelios digestivos y respiratorio, el intravascular RECIBE gases, alimentos, sales y agua del medio exterior. A través de los epitelios del sistema respiratorio, digestivo y renal, el intravascular ELIMINA gases, alimentos no absorbidos, sales, agua y productos de desecho del metabolismo corporal. Por intermedio del epitelio de la piel, el intravascular enviará hacia el exterior calor, agua y sales.

http://datateca.unad.edu.co/contenidos/232019/Modulo/Modulo_EXE/666967757261342e5f646973747269627563696f6e5f64655f6cc3ad717569646f73.png

Disponible en: http://datateca.unad.edu.co/contenidos/232019/Modulo/Modulo_EXE/leccin_diecisis _agua _equilibrio_electroltico.html

Ejemplos

Los glóbulos rojos están presentes en el compartimento intravascular. No hay glóbulos ni en el intersticial ni en el intracelular, simplemente porque, en condiciones normales, los glóbulos rojos no pueden atravesar el epitelio capilar.

La urea está presente en el intravascular, el intersticial y el intracelular en, aproximadamente, la misma concentración (0,3 g/L). Podemos decir que la urea se distribuye homogéneamente y que ni el endotelio capilar ni la membrana celular significan barreras efectivas para su movimiento. Así, es que la urea "marcada" (14C-urea) puede ser usada como indicador para medir el agua corporal total de un individuo.

El sodio está presente en el agua plasmática y en el agua intersticial en concentraciones muy similares (142 mEq/L), y aunque la concentración en el intersticial es algo menor (139 mEq/L), se suele considerar que la distribución es homogénea entre estos dos compartimentos. Lo llamativo es que en el intracelular la concentración de Na+ es de tan sólo 14 mEq/L. Sin entrar a juzgar el mecanismo por el cual esta concentración intracelular se mantiene baja, queda claro que la membrana celular debe estar actuando sobre el Na+, impidiendo que sus concentraciones intra y extracelulares se igualen. Al mismo tiempo, es obvio que el endotelio capilar no es una barrera efectiva para este ion.

El agua, por su parte, es de todas las sustancias del organismo, la que más fácilmente atraviesa los límites de los compartimentos. De allí que no sea posible encontrar, más que por brevísimos intervalos, diferencias de concentración de agua entre uno y otro compartimento.

 

 

OSMOLALIDAD y OSMOLARIDAD

Osmolalidad y osmolaridad son dos términos que se usan para expresar la concentración de solutos totales u OSMOLES de una solución.

En la OSMOLALIDAD, la concentración queda expresada como:

Osmolalidad = osmoles por kilogramo de agua.

Su unidad, en medicina: miliosmoles por kilogramo de agua (mOsm/kg).

En la OSMOLARIDAD, la concentración queda expresada como:

Osmolaridad = osmoles por litro de solución.

Su unidad, en medicina: miliosmoles por litro de solución (mOsm/L).

La osmolaridad total de cada uno de los compartimientos es de unos 300 mOsm/L. La del plasma es alrededor de 1 mOsm/L mayor que la de los líquidos intersticial e intracelular, debido a los efectos osmóticos de las proteínas plasmáticas. 

La osmolalidad plasmática es usada, en la práctica médica, para reconocer diversas condiciones patológicas. Por lo general, hay una muy clara relación entre el grado de deshidratación del paciente y la osmolalidad de su plasma. Así, por ejemplo, una persona que tiene una diarrea severa, pierde agua y solutos, pero dependerá de la relación entre uno y otro en el líquido perdido que su osmolalidad plasmática aumente, disminuya o permanezca igual. Si el líquido de diarrea tiene una osmolalidad menor que la del plasma, querrá decir que se ha perdido, del compartimiento corporal, proporcionalmente más agua que solutos. En consecuencia, la osmolalidad plasmática aumentará. En caso que el líquido perdido por la diarrea tenga una osmolalidad mayor que la del plasma, la osmolalidad plasmática disminuirá.

Soluciones parenterales

Las soluciones electrolíticas se usan en medicina, por lo general, para reponer las pérdidas de agua y solutos que un paciente ha tenido. Estas pérdidas resultan de situaciones tan diversas como diarreas, vómitos, quemaduras, hemorragias, intervenciones quirúrgicas, fistulas digestivas, sudoración extrema, etc. También pueden ser usadas para reponer las pérdidas fisiológicas (orina, sudor, heces, agua de respiración) en pacientes inconscientes, que no pueden beber y alimentarse por sí solos. Dada esta gran variedad de situaciones, no existe una única solución electrolítica, sino que, de las disponibles, el médico debe elegir la que más se adapte a las necesidades del paciente. Luego de la elección, deberá decidir qué volumen es el adecuado para reponer las pérdidas que ya existen y qué volumen deberá irse inyectando, durante el día, para compensar pérdidas futuras.

Por lo general se procura que las soluciones a inyectar por vía endovenosa sean lSO-OSMOTICAS (igual osmolalidad) con respecto al plasma y demás líquidos biológicos (290 mOsm /kg • 290 mOsm /L en el hombre). El término ISOTONICO puede ser usado, algunas veces, como sinónimo de iso-osmótico. Hay casos, sin embargo, en que se hace necesario inyectar soluciones HIPEROSMOTICAS o soluciones HIPO-OSMOTICAS y, a veces, hay necesidad de que el médico realice una dilución para convertir una solución hiperosmótica en una iso-osmótica.

Para soluciones sencillas, como NaCl 0.9%, glucosa 5%, solución Ringer, etc., se puede usar tanto mOsm/kg como mOsm/L. Para el plasma tenemos que usar la osmolalidad, en mOsm/kg, máxime cuando las hiperlipidemias y disproteinemias pueden alterar la proporción de sólidos/agua del plasma.

Las soluciones electrolíticas que tienen una composición, en los principales iones, parecida a la del plasma humano, se las suele llamar SOLUCIONES RINGER. Eso se debe a que Sidney Ringer (1835-1910), un médico inglés, fue quien preparó, por primera vez, soluciones de este tipo.

BALANCE DE AGUA y SOLUTOS EN EL HOMBRE

Un hombre SANO es, básicamente, un hombre en BALANCE. Esto significa que la suma de sus INGRESOS es igual a la suma de sus EGRESOS.

El concepto de balance se debe hacer extensivo a TODAS las sustancias que ingresan al compartimiento corporal. Si en la dieta de una persona hay 150 mEq de Na+, son 150 mEq por día de ese ion que ingresan a su cuerpo y, para mantener el balance, los debe eliminar también en un día. De otro modo, la concentración de Na+ aumentará y, de no aumentar proporcionalmente el agua corporal, la CONCENTRACION de Na+ y la osmolaridad de sus fluidos corporales también aumentarán. De este modo se rompería lo que se considera uno de los pilares del funcionamiento de un organismo sano: la CONSTANCIA DEL MEDIO INTERNO.

No habrá más que observar nuestra vida diaria para darse cuenta de que, siendo habitantes de una zona en la que se ingiere, por ejemplo, 150 mEq/día de Na+, ésta es sólo una cifra promedio y que muchas veces aumentamos enormemente lo que ingerimos de Na+.

Papas fritas, maníes salados, son una fuente permanente de sal y de no disponer de algún mecanismo de regulación, nuestro Na+ corporal subiría y bajaría al compás de nuestra dieta.

Esto no es así y pese a todo lo que hagamos, si disponemos de agua y nuestros riñones funcionan bien, mantendremos la concentración de Na+ en el extracelular constante. Lo mismo se puede decir del agua: si, en un momento dado, tomamos más agua, eliminaremos más y mantendremos el balance. Para los alimentos la cuestión se complica.

El hombre no tiene mecanismos para eliminar del organismo las CALORIAS ingeridas de más. Todo lo que puede hacer es ponerlas FUERA del extracelular, acumulándolas como grasas corporales. Si no se formaran estos depósitos de grasa, cualquier ingesta por encima del consumo diario determinaría un aumento de la concentración de lípidos, proteínas y aun hidratos de carbono en el extracelular. En cualquiera de estos casos, y se podría nombrar muchos más, lo que se está haciendo es, a cualquier costo y de muchas maneras, mantener constante la composición del medio extracelular.

La pregunta es inmediata: ¿POR QUE lNTERESA TANTO MANTENER UN MEDIO EXTRACELULAR CONSTANTE?

En la medida en que el medio interior (líquido extracelular), no tiene un volumen infinito, se debe disponer de mecanismos especiales que mantengan constante la COMPOSICION del medio interno. El sistema renal, digestivo, respiratorio, la piel, habrán de contribuir, de una u otra manera, al BALANCE entre ingresos y egresos y, así, lograr una medio extracelular constante.

En 1885, Claude Bernard (fisiólogo francés) señaló que el medio en que vive el hombre no es la atmósfera que lo rodea sino, en realidad, los fluidos tisulares que bañan los músculos, el cerebro y las glándulas: el extracelular. El medio interno, es así, un medio aislado que protege a las células de los cambios del mundo exterior.

Los mecanismos fisiológicos encargados de mantener la constancia del medio extracelular fueron denominados, años más tarde, como MECANISMOS HOMEOSTATICOS y en general, HOMEOSTASIS, término acuñado en 1928 por Walter Cannon (fisiólogo estadounidense).  

Siguiendo con el razonamiento del "medio interior", será ahora más fácil aceptar que el hombre se mantiene SANO siempre que se mantenga el BALANCE, que este balance es sólo posible si la HOMEOSTASIS funciona y si, de ese modo, se mantiene constante, en volumen y composición, el medio extracelular. Esto, a su vez, posibilitaría que el intracelular se mantenga constante.

BALANCE DE AGUA: INGRESOS DE AGUA AL COMPARTIMIENTO CORPORAL

Si se mide, durante un día, el balance de agua de un adulto, se ve que hay un INGRESO diario de unos 2500 mL. Esta cifra no es, por supuesto, fija, ya que depende, en gran parte, de los HABITOS del individuo. Un bebedor de cerveza puede duplicar o triplicar ese volumen de agua sin que su balance se altere, siempre que elimine la misma cantidad de agua que bebió.

Aparte del hábito, el ingreso de agua al organismo está muy influenciado, sobre todo en los países cálidos, por el volumen del SUDOR. Una sudoración profusa determinará la aparición de SED y un aumento de la ingesta de agua. De este modo, la cifra de 2500 mL por día es sólo tentativa y representa un valor promedio del volumen de agua que ingresa por día al compartimento corporal, en un adulto sano que no esté sudando.

Estos 2500 mL/ día pueden ser divididos en:

1) AGUA DE BEBIDA 1200 mL/ día

2) AGUA DE LOS ALIMENTOS 1000 mL/ día

3) AGUA METABOLICA 300 mL/ día

Por AGUA DE BEBIDA debe entenderse todo lo que el individuo BEBE, durante el día. Las bebidas gaseosas, los refrescos, la cerveza, el vino, etc., tienen un porcentaje pequeño de sólidos, de modo que no hay inconveniente en considerar, para este análisis, que 1 litro de cualquiera de estas bebidas corresponde a 1 litro de agua.

Por AGUA DE LOS ALIMENTOS debe considerarse el agua que está contenida en los alimentos que el individuo COME. Así, por ejemplo, el arroz cocido tiene, aproximadamente, 70 mL de agua por cada 100 g de arroz. Por lo tanto, si COME 200 g de arroz, es como si hubiera bebido 140 mL de agua. Aquí también la cifra de 1000 mL es sólo un valor promedio.

Por AGUA METABOLICA debe entenderse el volumen de agua que se produce, por día, al metabolizarse Ios lípidos, las proteínas y carbohidratos aportados por Ios alimentos. Este volumen de agua se produce a nivel celular y de allí se distribuye por toda el agua corporal.

Aunque no proviene, como tal, del exterior, es agua que ingresa al compartimiento corporal y debe ser sumada a la de bebida y de los alimentos.

EGRESOS DE AGUA

Para mantener el balance hídrico, estos 2500 mL de agua que ingresan por día al organismo, deben ser, en ese mismo lapso, eliminados. Las vías habituales, para estas pérdidas, son:

1) ORINA 1400 mL/ día

2) PERDIDA INSENSIBLE 800 mL/ día

3) HECES 200 mL/ día

A estos volúmenes debe agregarse:

4) SUDOR. Lo que se pierde por esa vía está en relación con el balance CALORICO: se pierde agua por sudor porque ese es uno de los mecanismos de pérdida de calor. Su volumen es muy variable, desde 0 hasta 2 ó 3 litros POR HORA.

La ORINA es una solución acuosa que contiene solutos como el Na+, el K+, el Cl-, la urea, el ácido úrico, que le otorgan una cierta osmolaridad. No contiene cantidades significativas de proteínas ni de glucosa. Es el resultado, de la filtración, a nivel de los glomérulos renales, del plasma sanguíneo, con la posterior reabsorción o secreción tubular de algunas sustancias.

El volumen diario de orina está muy estrechamente ligado al balance de agua del individuo, y el RIÑON es, sin duda, el órgano clave en el mantenimiento de un VOLUMEN DE AGUA CORPORAL CONSTANTE. Esto se logra haciendo que el volumen de orina sea reducido en condiciones en que es necesario un AHORRO de agua y que aumente enormemente en los casos en que sea necesario eliminar, por ejemplo, una gran ingesta de agua.

Un hombre sano está en condiciones de poner en juego mecanismos homeostáticos que lleven el volumen de orina a un VALOR MINIMO de unos 300-350 mL/día. Este es un volumen "OBLIGATORIO" que no puede ser disminuido. Así, un hombre desprovisto de agua, sudando y muerto de sed, seguirá perdiendo agua por orina y no habrá modo en que pueda evitarlo.

Su CAPACIDAD MAXIMA de eliminar grandes volúmenes es muy, amplia y, en los bebedores de cerveza, por ejemplo, se han medido volúmenes de orina de hasta 15 litros por día, sin que se produzcan alteraciones significativas de su medio interno (Leer en sección noticias del aula virtual: “Hipo-osmolaridad plasmática en los grandes bebedores de cerveza”).

Los egresos de agua del compartimiento corporal llamados PERDIDAS INSENSIBLES están determinados por el volumen de agua que se pierde, en cada respiración, por vía pulmonar, y el volumen que se evapora continuamente a través de le piel. En ambos casos hay pérdida de AGUA PURA, sin solutos que la acompañen, y están relacionados con la TEMPERATURA corporal y la humedad ambiente. No pueden considerarse volúmenes que regulen el balance de agua: se pierde agua por la piel y la respiración, pero sin relación directa, por ejemplo, con la ingesta de agua. Son PERDIDAS, claro está, y deberán ser tenidas en cuenta a la hora de sumar el agua que ingresa y el agua que egresa del cuerpo.

- Pérdida de agua por respiración. Un hombre adulto inspira y espira unas 12 veces por minuto un volumen de aire atmosférico de alrededor de 500 ml. El aire inspirado tiene un porcentaje de agua que es variable, de acuerdo a las condiciones del lugar donde se encuentre. Sin embargo, el aire espirado está siempre saturado de vapor de agua (100% de humedad). Esto es debido a que el aire, a nivel alveolar, equilibra su presión de vapor con la presión de vapor del agua plasmática (47 mm Hg). Si uno viviera en una atmósfera con 100% de saturación de vapor de agua, inspiraría un aire húmedo y espiraría un aire igualmente húmedo: no ganaría ni perdería, por esta vía, agua. Como, por lo general, el aire atmosférico tiene menos de 100% de saturación, al pasar por los pulmones se agrega agua y esa agua SE PIERDE en cada respiración.

- Pérdida insensible por la piel. Esta pérdida de agua es llamada también PERSPIRACION y es simplemente la evaporación de agua a través de TODA la superficie la piel. No debe confundirse con la SUDORACION, que es la secreción de las glándulas sudoríparas de la piel y que ocupan un porcentaje relativamente pequeño de la superficie corporal. Mientras que la sudoración ocurre aun en reposo cuando la temperatura ambiente se acerca a los 37 ºC, la perspiración ocurre a cualquier temperatura ambiente.

HECES. Las materias fecales, en el hombre, tienen un contenido de agua relativamente bajo, por lo que se eliminan, por esta vía, unos 200 a 300 mL de agua por día. En una persona sana que no reciba agua, el contenido de agua de las heces baja aún más. Así, si tuviéramos que evaluar las pérdidas de agua de un sujeto que está sin beber desde hace varios días en el desierto, podríamos decir, sin equivocarnos, que la pérdida de agua por esta vía es nula. El intestino se convierte en la VIA PRINCIPAL de pérdida de agua en las DIARREAS. En Latinoamérica y en todos los países en que un porcentaje elevado de la población vive en condiciones extremas de pobreza, las diarreas son la principal causa de muerte en niños menores de 3 años. La pérdida de agua de electrólitos por diarreas puede determinar graves alteraciones al medio interno, muchas veces agravada por la aparición simultánea de vómitos.

SUDORACION. La sudoración puede llegar a ser una muy importante vía de pérdida de agua del compartimento corporal. Como en los casos de pérdida insensible por pulmón y por piel, no debe considerarse un mecanismo de regulación del balance de agua ya que no está en relación con las entradas y salidas de agua, sino con la producción y pérdida de CALOR. Para los habitantes de Ios climas fríos o templados, el sudor relacionado con la pérdida de calor sóIo aparece en condiciones de esfuerzo físico. Para los que viven en climas cálidos, es un componente habitual da su balance de agua y deber sumarse siempre a los egresos enumerados anteriormente (página 8). Esta pérdida de agua determinará, como se comprende, que para mantener el balance se deba aumentar el agua de bebida. El volumen del sudor varía con Ia temperatura ambiente y con la actividad que desarrolle el individuo. Por eso no es posible dar cifras fijas; el volumen que pierde por sudor un hombre que vive en el trópico, por ejemplo, o del volumen de agua que debe beber para compensar la pérdida. A modo de ejemplo, diremos que un hombre caminando al sol en un clima seco, como el del desierto, puede llegar a perder hasta 4 litros de sudor en 1 hora

- Origen del sudor. Mientras la perspiración, como dijimos, se realiza a través de toda la piel, la sudoración aparece en el exterior del cuerpo por poros de la piel que corresponden a los extremos distales de las glándulas sudoríparas. El sudor está constituido SIEMPRE por una solución HIPOTONICA con respecto el plasma. Lo que puede variar es el grado de hipotonicidad, pero nunca supera los 100-150 mOsm/L y puede llegar, en algunos casos, a tener menos de 30 mOsm/L.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

  • Fox SI. Fisiología Humana. 12a ed. Madrid: McGraw - Hill • Interamericana; 2011.
  • Cingolani HE, Houssay AB. Fisiología Humana de Houssay. 7a ed. Buenos Aires: Editorial El Ateneo; 2005.
  • Guyton AC, Hall JE. Tratado de Fisiología Médica. 12a ed. Madrid: Elsevier; 2011.
  • Montoreano R. Manual de Fisiología y Biofísica para estudiantes de Medicina. Venezuela: Universidad de Carabobo; 2002.    

 

 

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