Abuso Sexual

Medicina y Salud

Presentación

Centro educativo

Liceo Don Pedro Mir

Nombres

Gabriel López, Antony José Méndez Guerrero, Christopher Jean, Franjel Rojas, Felix, Carlos Osoria, Hansel Francisco

Números

15, 19, 30, 13, 25, 5, 23

Curso

4to de Secundaria

Sección

A

Docente

Mingreily Guzmán

Director/a

Yelkis Catedral Febles

Año Escolar

2017-2018

Calificación

 

Introducción

Nos introducimos a este trabajo para así estar completando nuestras expectativas, tanto como nuestras dudas, como nuestras quejas sobre este problema que esta azotando o afectando a la sociedad y estar dando nuestras opiniones e informándoles sobre el tema “El abuso sexual contra menores de edad”

Este trabajo se estará tratando del problema que esta azotando a la sociedad; no tanto a la sociedad sino a los menores de edad, principalmente las niñas.

En este tiempo 2017-2018 se han hecho muchos atentados  a los/as menores de edad tratando de satisfacer sus deseos sexuales. Ejemplo: En el 2018 apareció un supuesto violador que tiene SIDA este mismo declaro que no se iba a morir sin llevarse antes a algunos con él cometiendo aquellos atentados ya que a él fue que le pegaron aquella enfermedad incurable hasta ahora.

 

 

 

 

 

¿Qué es el abuso sexual?

Es la conducta en la que una niña o niño es utilizado como objeto sexual por parte de una persona con la que mantiene una relación asimétrica, de desigualdad, con respecto a la edad, la madurez o el poder.

Se trata de un problema universal que está presente, de una u otra manera, en todas las culturas y sociedades y que constituye un complejo fenómeno resultante de una combinación de factores individuales, familiares y sociales. [...] Supone una interferencia en el desarrollo evolutivo del niño y puede dejar unas secuelas que no siempre remiten con el paso del tiempo.

En la mayoría de los casos el abuso sexual es una experiencia traumática. La niña o niño lo vive como un atentado contra su integridad física y psicológica. Puede afectar a su desarrollo psicoemocional, así como su respuesta sexual en la vida adulta, por lo que se considera un tipo de maltrato infantil. Las respuestas psicoemocionales y secuelas en niñas y niños pueden ser similares a las que se observan en casos de maltrato físico, abandono emocional, etc.? La mayoría de las víctimas requieren apoyo psicológico para evitar sufrir secuelas del abuso en su vida adulta.

La legislación internacional y la de la mayoría de los países modernos considera que es un delito, aunque los conceptos psicológico y jurídico del abuso no siempre coinciden, y no existe consenso sobre los procesamientos jurídicos de los agresores.

Los estudios sobre el tema muestran que la mayoría de los agresores son varones (entre un 80 y un 95% de los casos) heterosexuales que utilizan como estrategia la confianza, los lazos familiares, el chantaje y la manipulación para consumar el abuso. La media de edad de la víctima está entre los 8 y los 16 años. En estas edades se produce un tercio de todas las agresiones sexuales. El número de niñas que sufren abusos es entre 1,5 y 3 veces mayor que el de niños.

Sin embargo, existen muchos casos que no aparecen en los estudios debido a que no existe denuncia.

El abuso sexual infantil suele ser un fenómeno cíclico y repetitivo.

Según un cálculo de las llamadas «cifras ocultas»,? entre el 5 y el 10% de los varones han sido objeto en su infancia de abusos sexuales y, de ellos, aproximadamente la mitad ha sufrido un único abuso. El género es un factor determinante para la detección del abuso sexual. Ser hombre es un obstáculo para reconocer este tipo de violencia sexual y por ende, para denunciarla.

Los abusos a menores de edad ocurren en todas las clases sociales, ambientes culturales y razas. El abuso sexual infantil incestuoso es el que comete un miembro de la familia del niño. Existe una alta incidencia en niñas pequeñas que son sometidas a tocamientos, exhibicionismo, estimulación sexual inadecuada y penetración genital.

Entre el 65 y el 85% de los agresores pertenecen al círculo social o familiar de la víctima. Los agresores desconocidos constituyen la cuarta parte de los casos y, normalmente, ejercen actos de exhibicionismo y son dirigidos a niñas y niños con la misma frecuencia. Entre el 20 y el 30% de los agresores son menores. Es habitual que estos agresores hayan vivido algún tipo de maltrato o violencias sexual o físicas en su infancia y reaccionen de esta forma al abuso que ellos sufrieron.

Los testimonios de las personas que han sido objeto de abusos sexuales suelen ser ciertos. El síndrome de la «memoria falsa» o falsos recuerdos es poco frecuente en adultos supervivientes de abuso sexual debido a que se trata de sucesos que dejan una impronta muy relevante en la memoria. La APA (American Psychological Association: Asociación Psicológica Estadounidense) cuestiona la existencia del síndrome de memoria implantada (no reconocido por el DSM IV). En su informe oficial sobre el tema? declara que no se debe considerar que los recuerdos de abuso sexual infantil de los adultos sean falsas memorias implantadas (aun cuando no haya pruebas que permitan interpretarlos literalmente como verdades históricas), ya que existen pruebas de que los abusos sexuales padecidos durante la infancia pueden ser tan traumáticos que algunas veces se olvidan y reaparecen en la adultez.

En algunos casos se observa disociación y amnesia selectiva: La víctima elimina recuerdos dolorosos o traumatizantes ocurridos durante el período en el que ocurrió el abuso.

Sólo el 7% de las denuncias presentadas por niños resultan ser falsas, aunque este porcentaje aumenta considerablemente cuando el niño está viviendo un proceso de divorcio conflictivo entre sus padres.

El abuso sexual a menores se define desde dos ópticas que no siempre coinciden: la jurídica y la psicológica. Por ejemplo, en México la legislación está determinada por cada entidad y no existe un consenso jurídico sobre la tipificación de estos delitos. La valoración jurídica de los delitos depende del grado de contacto físico entre los órganos sexuales del agresor y la víctima, algo que no está necesariamente correlacionado con la variación en el grado de trauma psicológico.?

Desde el punto de vista jurídico, los abusos sexuales a menores se han concretado en figuras como la «violación», el «abuso deshonesto», y el «estupro».?

Existen problemas para definir con precisión el concepto en psicología; estas son algunas diferencias entre los criterios:

La existencia de coacción o sorpresa por parte del agresor. Para muchos autores, la mera relación sexual entre un adulto y una niña o niño, ya merece ese calificativo, ya que se considera que ha mediado un «abuso de confianza» para perpetrar el abuso.

La existencia de contacto corporal. Aquellos que no lo consideran necesario, incorporan al concepto de «abuso» el «exhibicionismo», esto es, el acto de forzar a un menor a ver material pornográfico o relaciones sexuales entre adultos, o a participar en escenificaciones sexuales.

En la mayoría de los estudios la edad máxima considerada para el menor oscila entre los 12 y los 15 años. Para el agresor se considera una diferencia de edad mínima con el niño que oscila entre 5 y 10 años (mayor que la del niño). Algunas investigaciones consideran abusos sexuales ocurridos entre jóvenes de la misma edad.

La relevancia del abuso sexual «percibido». Se considera específicamente como caso de «abuso sexual a un menor» aquel que tienen repercusiones clínicas, es decir, si el niño presenta alguna sintomatología física relevante: dolor pélvico o anal, enuresis, encopresis, terrores nocturnos, falta de apetito o glotonería inexplicable, crisis de anto, cambios de conducta y estado de ánimo, entre otros.

No obstante, existe cierto consenso en la idea de que:

El límite que traspasa la evolución natural de la sexualidad infantil nos permite hablar de una sexualidad abusiva que se produce en el momento en que el/la menor pierde el control sobre su propia sexualidad y con ello del autodescubrimiento de su cuerpo y su placer para ser instrumentalizado en beneficio de un placer ajeno del que no es protagonista, y con una persona con la que está en una relación de asimetría de algún tipo de poder: control, edad, madurez psicológica o biológica [...].

Las tradiciones culturales e históricas repercuten en la forma con que cada sociedad afronta el problema. Los contextos socioculturales marcan las pautas desde sus propias construcciones comunitarias y sus relaciones de poder, de sus ritos de paso, de sus imaginarios y desde sus vínculos parentales. La cultura da las pautas de lo prohibido y lo permitido y a partir de esas pautas acepta o rechaza las prácticas de abuso sexual infantil. El abuso sexual infantil es una forma de violencia sexual a la que se somete el cuerpo de un niño, que suele ocurrir en el la familia, el entorno del que el niño espera cuidado y protección.

 

El polémico “Informe Kinsey”, creado en los años cincuenta, muestra los resultados de encuestas realizadas por hombres y mujeres adultos en algunos casos se reconocían como heterosexuales, en las cuales Alfred Kinsey observó entre otros muchos indicadores que "Se registraron los contactos sexuales entre niñas y adultos como una fuente de placer para estas jovencitas, que podrían conducir a un mejor desarrollo social y sexual en su vida posterior". Según Wardell Pomeroy, co-autor del informe, sexólogo y educador sexual, la investigación de Kinsey descubrió "muchas relaciones agradables y satisfactorias entre padres e hijas”.

Esto sugiere que la existencia de un fenómeno adicional en el abuso sexual infantil incestuoso: la seducción. Esto significaría que el padre utiliza una estrategia basada en un trato especial hacia la hija víctima del incesto, como caricias y regalos, dando lugar a una erotización temprana y provocando sentimientos ambivalentes en ella. Esto podría llegar hasta un enamoramiento de tipo romántico, en el que la hija realiza la fantasía edípica de sustituir a la madre en su imaginario infantil.

Varios factores impiden una identificación precisa del alcance del problema dentro de la sociedad actual:

  • El concepto de «abuso sexual» es relativamente impreciso.
  • El hecho de que sea un tabú favorece su silenciamiento.
  • La mayoría de los abusos se producen sin testigos, por lo que la única vía para su revelación es el testimonio de la víctima.
  • El hecho de que la víctima es un menor significa que pocos casos son denunciados, debido a su incapacidad para comunicarlos, al miedo que sienten, o a su desconocimiento de que han sido sometidos a algo catalogable como abuso.

Dado que la mayoría de estos abusos se cometen en el entorno familiar o en círculos muy próximos al menor, es frecuente que se creen estrategias de ocultamiento extraordinariamente eficaces.

 

Debido a todo esto, la realización de estudios o encuestas encaminadas a determinar la extensión de la práctica de abusos sexuales está condicionada por múltiples factores, lo que obliga a considerar sus resultados con cautela.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué le puede pasar a un niño si sufre un abuso sexual?

El papel de la familia es esencial en la recuperación física y emocional del niño que ha sufrido de abuso sexual. La atención que se le ha de proporcionar a este niño no debe únicamente centrarse en el cuidado de sus lesiones físicas, sino debe ser coordinada entre distintos profesionales dándole también atención psicológica.

El niño que sufre o sufrió algún abuso sexual sufrirá consecuencias de corto y de largo plazo.

Consecuencias a corto plazo del abuso sexual infantil

El Manual de Prevención del Abuso Sexual Infantil, publicado por Save the Children, expone las siguientes consecuencias:

  • Físicas: pesadillas y problemas de sueño, cambios de hábitos de comida, pérdida de control de esfínteres.
  • Conductuales: Consumo de drogas y alcohol, fugas, conductas auto lesivas o suicidas, hiperactividad, bajada del rendimiento académico.
  • Emocionales: miedo generalizado, agresividad, culpa y vergüenza, aislamiento, ansiedad, depresión, baja estima, rechazo al propio cuerpo.
  • Sexuales: conocimiento sexual precoz e impropio a su edad, masturbación compulsiva, exhibicionismo, problemas de identidad sexual.
  • Sociales: déficit en habilidades sociales, retraimiento social, conductas antisociales.

Consecuencias a largo plazo del abuso sexual infantil

Existen consecuencias de la vivencia que permanecen o, incluso, pueden agudizarse con el tiempo, hasta llegar a configurar patologías definidas. Por ejemplo:

  • Físicas: dolores crónicos generales, hipocondría o trastornos psicosomáticos, alteraciones del sueño y pesadillas constantes, problemas gastrointestinales, desorden alimentario.
  • Conductuales: intento de suicidio, consumo de drogas y alcohol, trastorno de identidad.
  • Emocionales: depresión, ansiedad, baja estima, dificultad para expresar sentimientos.
  • Sexuales: fobias sexuales, disfunciones sexuales, falta de satisfacción o incapacidad para el orgasmo, alteraciones de la motivación sexual, mayor probabilidad de sufrir violaciones y de entrar en la prostitución, dificultad para establecer relaciones sexuales.
  • Sociales: problemas de relación interpersonal, aislamiento, dificultades de vinculación afectiva con los hijos.

 

 

 

 

Abuso Sexual en General

El abuso sexual es definido como cualquier actividad sexual entre dos o más personas sin consentimiento de alguno de ellos. El abuso sexual puede producirse entre adultos, de un adulto a un menor abuso sexual infantil o incluso entre menores.

Como actividad sexual se incluye:

  • Cualquier tipo de penetración de órganos genitales en contra de la voluntad, o aprovechando la incapacidad de un menor para comprender ciertos actos. También se incluye el inducir u obligar a tocar los órganos genitales del abusador.
  • Cualquier acción que incite al menor a escuchar o presenciar contenido sexual impropio (observar al adulto desnudo o mientras mantiene relaciones sexuales con otras personas, ver material pornográfico o asistir a conversaciones de contenido sexual, por ejemplo).

Tipos de abuso sexual

La violación, se considera delito sin importar el sexo de la víctima hombre o mujer, y el estupro. La diferencia entre abuso sexual infantil y estupro radica en que en el primero son menores de 18 años de edad que aún no tienen conciencia de en qué consiste el acto sexual y mayores de 12 en el cuál el obtiene el consentimiento de su víctima por medio del engaño y la seducción, en este delito es fundamental que la víctima no pase de 18 años. Sujetos:

Activo: Persona mayor de edad que realiza el engaño.

Pasivo: Persona que tenga más de 12 años de edad y menos de 18.

 

 

Por su duración: Es un delito instantáneo porque la acción delictiva se consuma en el mismo momento de su realización y es perseguible únicamente por la petición de la parte ofendida. (En este delito no existe violencia).

En el caso de abuso sexual infantil, los fenómenos que se desencadenan tienen que ver con trastornos en el desarrollo psicosexual. Una dificultad en la relación madre-hija puede complicar el riesgo para el abuso sexual infantil y las consecuencias del abuso.

Signos de posible abuso sexual

Entre ellos tenemos:

  • Cambios comportamentales abruptos.
  • Heridas inexplicables, especialmente en los genitales y los senos (en mujeres).
  • Vestimenta rota o manchada.
  • Embarazo no deseado.
  • Infecciones de transmisión sexual.
  • Problemas de comportamiento inexplicables.
  • Depresión.
  • Auto-abuso o comportamiento suicida.
  • Abuso de drogas o alcohol.
  • Pérdida espontánea de interés en la actividad sexual.
  • Aumento espontáneo del comportamiento sexual.
  • Trauma severo.
  • Sugilación.

Sobre los efectos psicológicos y la evaluación del abuso sexual, los investigadores David Finkelhor, Lucy Berliner, y Daniel Schechter tienen trabajos relevantes.

 

 

Acoso Sexual

El besar a una persona sin tener su consentimiento puede ser interpretado como acoso sexual en la actualidad. El acoso sexual es genéricamente la manifestación de una serie de conductas compulsivas de solicitudes de favores sexuales con distintas formas de manifestación dirigidas a un(a) receptor(a) sin tener su consentimiento. Se puede aplicar a ambos sexos o personas del mismo sexo; pero predomina comúnmente en los hombres que se mueven en ambientes de relaciones laborales, académicas, estudiantiles, que incluyen hasta el hogar. En muchos países es una figura delictiva punitiva que se pena según su gravedad y que puede incluir hasta la privación de libertad.

Es una trasgresión a los derechos humanos que niega el principio de igualdad de trato y de oportunidades en el trabajo. El acoso sexual, es una conducta que contraviene diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y de la Ley Federal del Trabajo. Es además un delito tipificado por códigos penales en el ámbito federal y en 20 entidades federativas, y una prohibición expresa para la Administración Pública Federal según el Código de Conducta a favor de la Equidad entre Mujeres y Hombres, establecido en el año 2003, por el gobierno del presidente Vicente Fox.

El acoso de naturaleza sexual incluye una serie de agresiones desde molestias a abusos serios que pueden llegar a involucrar forzadamente actividad sexual. Ocurre típicamente en el lugar de trabajo u otros ambientes donde poner objeciones o rechazar puede tener consecuencias negativas.

 

 

Estupro

La diferencia entre abuso sexual infantil y estupro radica en que en el primero son menores de edad que aún no tienen conciencia de en qué consiste el acto sexual y en el estupro son menores de 18 años y mayores de 12 en el cuál el sujeto activo obtiene el consentimiento de su víctima por medio del engaño y la seducción. En este delito es fundamental que la víctima no pase de 18 años (esto es según las leyes norteamericanas de varios estados “no en todos”). En la mayoría de los países del mundo no es así; por ejemplo, en el Código Penal Argentino artículo 119, se considera estupro al acceso sexual a una menor de 14 años. Una joven de 14 años cumplidos con su consentimiento puede tener relaciones sexuales con otras personas de edad indefinida y mayores de 14 (en el caso de relaciones sexuales con otras mujeres).

 

 

 

 

 

 

Noticias de último minuto

 

No solo en nuestro país suceden esta clase de atentados

Varios centenares de mujeres musulmanas se han manifestado este viernes en Bombay para pedir justicia por la violación múltiple y asesinato de una niña de ocho años en Cachemira. Las protestas, que se han expandido a varias ciudades del país asiático, se unen a la marcha que lideró este jueves el líder de la oposición Rahul Gandhi ante la Puerta de India, en Nueva Delhi, en la que se exigía una respuesta del Gobierno para proteger las menores indias. El crimen habría sido perpetrado para promover la expulsión de la comunidad musulmana Bakarwal, a la que pertenecía la niña, según las investigaciones.

Este miércoles se revelaron los datos sobre el caso de Ashifa Bano, de ocho años, víctima de asesinato a principios de 2018. La menor, perteneciente a una comunidad nómada musulmana, desapareció en enero mientras se encontraba en un prado de Kathua, en el estado indio de Jammu y Cachemira. La investigación policial determinó que la pequeña había sido drogada y brutalmente violada durante días en un templo hindú por un grupo hombres, todos ellos hindúes, que acabaron con su vida después de días de torturas.

Entre los ocho arrestados, alguno de los cuales ya ha confesado según la policía del Estado, se encuentran el guardián del templo y dos oficiales de policía quienes, al parecer, habrían aceptado varios miles de euros para encubrir a los criminales. Según las investigaciones, el motivo del crimen era expulsar a la comunidad musulmana Bakarwal, a la que pertenecía la menor, del distrito de Kathua. Aunque casi el 70% de la población del estado de Jammu y Cachemira es musulmana, la región en la que se produjeron los hechos, Jammu, es predominantemente hindú.

El caso de Ashifa se ha convertido en otra fuente de conflicto entre las comunidades hindú y musulmana que cohabitan la disputada región de Cachemira, que vivió una de sus jornadas más sangrientas a principios de mes con la muerte de 20 personas y más de 100 heridos como resultado de violentos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y militantes armados. A principios de esta semana, la policía se encontró con la oposición de un grupo de abogados hindúes cuando fue a presentar los cargos contra los acusados del asesinato de Ashifa. Lejos de empatizar con la víctima, un grupo de mujeres hindúes también bloquearon carreteras amenazando con inmolarse por lo que entienden una afrenta contra su religión

 

 

Las protestas de esta semana por el caso de la violación de la menor musulmana se unen a las protagonizadas en febrero por dirigentes de la región pertenecientes al partido del Gobierno de centroderecha y nacionalista Bharatiya Janata Party (BJP), quienes exigían la liberación de uno de los acusados alegando que los investigadores no eran imparciales porque pertenecían a la comunidad musulmana. Dos de esos dirigentes que apoyaron a los acusados han dimitido este viernes, en una jornada en la que también el Tribunal Supremo de India ha decidido hacerse cargo del caso, ante las manifestaciones por ambas comunidades religiosas.

La Ministra de Mujer y Desarrollo de la Infancia, Maneka Gandhi, se ha manifestado este viernes  “profundamente trastornada por el caso de violación de Kathua, y el resto de casos recientes”, y confirmaba su intención de reformar la Ley de Protección de Menores ante Delitos Sexuales (POCSO), para incluir la pena de muerte a los condenados por violaciones a menores de 12 años. Según datos de la Oficina Nacional de Registro Criminal, las denuncias de violaciones de niños se multiplican cada año.

Las declaraciones de la ministra se refieren al caso de la menor musulmana en Cachemira y a otro más reciente registrado este jueves en el estado de Uttar Pradesh. Este último tiene como principal acusado a un dirigente local del partido BJP quien, según informa el diario Indian Express, participó en la violación múltiple de una joven de 17 años durante el pasado verano. Ambos casos han incentivado la respuesta del Gobierno quien, de la mano de su primer ministro, Narendra Modi, ha declarado que "ninguno de los implicados será perdonado, se hará justicia. Esas hijas recibirán justicia; todos nosotros hemos de solucionar este problema juntos".

 

 

 

Las noticias siguen en la India

Cuando ten??a 13 a??os, Razia (nombre ficticio), que tiene una discapacidad intelectual y dificultades para hablar, fue violada por el tutor de su hermano en 2014. Desde enero de 2016, espera una indemnizaci??n reconocida.

Falta de apoyo policial durante las denuncias, insuficiente protección a las víctimas, escasez de profesionales especializados en discapacidades que las asesoren y privación de la compensación legal que les corresponde; son algunos de los obstáculos añadidos a los que se enfrentan las discapacitadas indias que han padecido abusos sexuales, según un estudio publicado hoy por Human Rights Watch (HRW). Víctimas invisibles de violencia sexual: Acceso a la justicia para mujeres y niñas con discapacidades en India denuncia las lagunas policiales y judiciales aun existentes a pesar de las reformas legales introducidas en los últimos años.

India ha mejorado la protección legal a las víctimas de violencia sexual después del infame caso de la violación múltiple de una joven en 2012. La reforma de la Ley Criminal en 2013 añadió provisiones imprescindibles para defender a mujeres y niñas con discapacidad y facilitar su participación en los procesos de investigación y judiciales. Esta ley complementaba la ya existente en relación a menores víctimas de delitos sexuales de 2012 y la referente a personas con discapacidad de 2016. Pero poco se ha avanzado en la aplicación de las mejoras según demuestra este estudio que analiza 17 casos de violaciones a 8 menores y 9 adultas de ocho estados de India, y que incluye más de 120 entrevistas a supervivientes de violencia sexual, familiares, abogados, policías, funcionarios del gobierno y trabajadores sociales.

“La ley de 2013 eliminó la invisibilidad legal existente. Pero las adaptaciones descritas por la norma suponen facilitar a las mujeres con discapacidad su acceso a la justicia. Si una comisaría no tiene rampa de entrada, ¿cómo puede una mujer en silla de ruedas denunciar?”, explica Nidhi Goyal, coautora del estudio y quien sufre una discapacidad visual. “Debería haber intérpretes y trabajadores sociales asistiendo en la denuncia así como en el reconocimiento médico y durante el juicio. Pero ninguna de estas disposiciones legales se ponen práctica”, resume la defensora de los derechos de los discapacitados con base en Bombay.

 

 

 

Las mujeres sordomudas no tienen posibilidad de pedir asistencia en caso de abusos. Aquellas con discapacidades intelectuales no saben que las violaciones son un crimen

 

 

Ciberacoso

Es el uso de medios de comunicación digitales para acosar a una persona o grupo de personas, mediante ataques personales, divulgación de información confidencial o falsa entre otros medios. Es decir, se considera ciberacoso, o ciberagresión a todo aquello que se realice a través de los dispositivos electrónicos de comunicación con el fin intencionado de dañar o agredir a una persona o a un grupo. Además, estos actos de ciberagresión poseen unas características concretas que son el anonimato del agresor, su inmediatez y su alcance.? Puede constituir un delito penal. El ciberacoso implica un daño recurrente y repetitivo infligido a través de los medios electrónicos. Según R. B. Standler,? el acoso pretende causar angustia emocional, preocupación, y no tiene propósito legítimo para la elección de comunicaciones.

El término ciberacoso fue usado por primera vez por el educador canadiense Bill Belsey.? Otros términos para ciberacoso son acoso electrónico, e-acoso, acoso sms, acoso móvil, acoso en línea, acoso digital, acoso por internet, acoso en internet o acoso imaginario.

Tipos de ciberacoso

El ciberacoso puede englobar varios tipos de acosos conocidos:

  • Acoso psicológico;
  • Acecho o stalking;
  • Grooming
  • Acoso laboral;
  • Acoso sexual;
  • Acoso inmobiliario;
  • Acoso familiar.

Existe una fuerte relación entre el acoso presencial (bullying) y el acoso cibernético (cyberbullying), especialmente en redes entre pares.

Es común que los ciberagresores elijan como víctimas a personas ya victimizadas en entornos físicos, lo que se convierte en un precedente y, por tanto, en un importante factor de riesgo para el ciberacoso. La particularidad adicional del ciberacoso es el uso principalmente de Internet.

Debido al alcance, difusión, y masificación del uso de Internet, se puede dar ciberacoso prácticamente en todos los ámbitos en los que se mueve una persona relativamente joven hoy en día:

Académico. Durante la etapa de formación adolescente, hasta la universidad, pasando por cualquier tipo de escuela adicional (idiomas, cursos, etc). Las redes sociales clasifican a sus usuarios según los colegios, escuelas, universidades donde se ha estudiado o se estudia actualmente, de forma que mediante el buscador interno de la red social, se permite localizar a una persona, y si el ciberacosador consigue acceder de forma ilegal a su cuenta, puede obtener cuantiosa información privada y del entorno de la víctima.

Profesional (en el trabajo). Actualmente, la mayoría de las empresas tienen página web, dirección de contacto, y se trabaja con los ordenadores conectados en red.

Social y amoroso. Del mismo modo que en el ámbito académico, los miembros más jóvenes de la familia hacen uso de Internet.

Las formas de ciberagresión más comunes reconocidas por algunos adolescentes son las agresiones verbales y la exclusión online.?

Las víctimas de 'ciberacoso', como las de acoso en la vida real, sufren problemas de estrés, humillación, ansiedad, depresión, ira, impotencia, fatiga, enfermedad física, pérdida de confianza en sí mismo, pudiendo derivar al suicidio.

Existen diferentes formas de ciberacoso, como el grooming, la sextorsión, el ciberbullying o la ciberviolencia de género. En todas ellas actúa siempre internet y una víctima que, por lo general, suele ser una persona joven. El acosador puede ser de la misma edad que la víctima, excepto en casos de grooming, donde el acosador es una persona adulta.

Características del ciberacoso

Falsa acusación: La mayoría de los acosadores intentan dañar la reputación de la víctima manipulando a gente contra él. Se utilizan palabras vulgares.

Publicación de información falsa sobre las víctimas en sitios web. Pueden crear sus propias webs, páginas de redes sociales (páginas de Facebook), blogs o fotologs para este propósito. Mientras el foro donde se aloja no sea eliminado, puede perpetuar el acoso durante meses o años. Y aunque se elimine la web, «todo lo que se publica en Internet se queda en la red».

Recopilación de información sobre la víctima: Los ciberacosadores pueden espiar a los amigos de la víctima, su familia y compañeros de trabajo para obtener información personal. De esta forma saben el resultado de los correos difamatorios, y averiguan cuales son los rumores más creíbles de los que no crean ningún resultado.

A menudo monitorizarán las actividades de la víctima e intentarán rastrear su dirección de IP en un intento de obtener más información sobre ésta.

Envían de forma periódica correos difamatorios al entorno de la víctima para manipularlos.

El acosador puede trasladar a Internet sus insultos y amenazas haciendo pública la identidad de la víctima en un foro determinado (blogs, sitios web), incluso facilitando en algunos casos sus teléfonos, de manera que gente extraña se puede adherir a la agresión.

Quizá acuse a la víctima de haberle ofendido a él o a su familia de algún modo, o quizá publique su nombre y teléfono para animar a otros a su persecución.

Falsa victimización. El ciberacosador puede alegar que la víctima le está acosando a él.

 

 

Sin propósito legitimo: quiere decir que el acoso no tiene un propósito válido, sino aterrorizar a la víctima y algunos acosadores están persuadidos de que tienen una causa justa para acosarla, usualmente en la base de que la víctima merece ser castigada por algún error que dicen que ésta ha cometido.

Repetición: quiere decir que el ataque no es un sólo un incidente aislado. Repetición es la clave del acoso en línea. Un ataque en línea aislado, aun cuando pueda estresar, no puede ser definido como acoso cibernético.

Desamparo legal de estas formas de acoso, ya que aunque cierren un sitio web con contenido sobre la víctima, puede abrirse otra inmediatamente.

Es un modo de acoso encubierto.

No necesita la proximidad física con la víctima. El ciberacoso es un tipo de acoso psicológico que se puede perpetrar en cualquier lugar y momento sin necesidad de que el acosador y la víctima coincidan ni en el espacio ni en el tiempo. Por ejemplo, quien abusa puede mandar una amenaza desde cientos de kilómetros a medianoche y quien lo recibe lo hará a la mañana siguiente cuando abra su correo electrónico.

La omnipresencia y difusión instantánea de internet provoca que el ciberacoso pueda llegar a ser tan o más traumático que el acoso físico.

Por otro lado, «la fácil agrupación de hostigadores, a quienes se puede pedir su colaboración de manera fácil y económica, sean personas conocidas o no y la cómoda reproducción y distribución de contenidos de carácter audiovisual son otros factores que en determinadas circunstancias resultan determinantes para que surja o se consolide una situación de ciberacoso».

El ciberacoso, al tratarse de una forma de acoso indirecto y no presencial, el agresor no tiene contacto con la víctima, no ve su cara, sus ojos, su dolor, su pena, con lo cual difícilmente podrá llegar a sentir empatía o despertar su compasión por el otro.

El ciberacosador obtiene satisfacción en la elaboración del acto violento y de imaginar el daño ocasionado en el otro, ya que no puede vivirlo in situ.

Partes implicadas

El acosador

Artículo principal: Acosador

Según Antonio Chacón Medina, autor de Una nueva cara de Internet: El acoso, «el perfil genérico del acosador es el de una persona fría, con poco o ningún respeto por los demás. Un acosador es un depredador que puede esperar pacientemente conectado a la red, participar en chat o en foros hasta que entabla contacto con alguien que le parece susceptible de molestar, generalmente mujeres o niños; y que disfruta persiguiendo a una persona determinada, ya tenga relación directa con ella o sea una completa desconocida. El acosador disfruta y muestra su poder persiguiendo y dañando psicológicamente a esa persona».

El acosador puede combinar rasgos propios de un trastorno narcisista de la personalidad, del perverso narcisista descrito por Marie-France Hirigoyen, y de un psicópata según Iñaki Piñuel y Zabala, y Adams y Crawford.

Motivo

El ciberacosador se siente en una posición de poder desde el anonimato que se percibe mientras se está en línea, lo cual puede hacerle llegar a creer que sus actos no tendrán ninguna repercusión sobre él. Su motivación para el acoso siempre gira en torno al acoso sexual, la obsesión amorosa, el odio, la envidia, la venganza o la incapacidad de aceptar un rechazo.

 

 

 

 

La víctima

La víctima se siente indefensa. Su aislamiento psíquico, su falta de comunicación, el desconocimiento de éstos sobre los hechos, la falta de solidaridad entre compañeros, socavan la fuerza de la víctima.

Nada tiene que ver la imagen que pretende proyectar el acosador de su víctima con la realidad. Mientras que esa imagen pretende reflejar una persona poco inteligente y holgazana.

Otra de sus características es su predisposición al trabajo en equipo, ya que no dudan un instante en colaborar con sus compañeros, facilitándoles cuantos instrumentos y medios estén a su alcance en pro de la consecución de los objetivos colectivos.

Los testigos

Los receptores de las calumnias no se dan cuenta que están sufriendo una manipulación y una invasión a su intimidad, por ende, siempre los ignoran o no piensan que algo de gran magnitud ocurra tras esas "advertencias".

Según Iñaki Piñuel y Zabala, uno de los motivos por los que los testigos se adhieren al hostigador algunos de los compañeros es porque éstos desean no tener problemas. Piensan que algo habrá hecho la víctima. En cualquier caso ven a la víctima como alguien con quien no conviene estar. Esta situación lleva a la persona aislada a reforzar la idea de que él tiene la culpa, pues nadie le habla.

Clasificación de los testigos

Compinches: Amigos íntimos y ayudantes del agresor.

Reforzadores: Aunque no acosan de manera directa, observan las agresiones y las aprueban e incitan.

Ajenos: Se muestran como neutrales y no quieren implicarse, pero al callar están tolerando el acoso.

Defensores: Pueden llegar a apoyar a la víctima del acoso.

 

Procedimiento del acosador

La mayoría de los modelos explicativos del comportamiento psicopático del acosador tienen en común la presencia en la raíz de su patología de profundos y ocultados sentimientos de inadecuación personal y profesional procedentes de diferentes causas. Esos sentimientos, conocidos como vulgarmente «complejo de inferioridad», son reprimidos en lo profundo del inconsciente y hacen que el acosador reaccione de manera violenta contra todo lo que pueda recordárselos o sugerírselos. La solución del hostigador consiste en lugar de elevar sus propios niveles de autoestima, en rebajar los de los demás hasta lograr dejarlos por debajo de los suyos. Con ello obtiene la compensación de quedar por encima de ellos mediante la ridiculización, la humillación o la hipercrítica sistemática de todo cuanto hacen o dicen las víctimas.

El análisis transaccional explica que el acosador en serie presenta un tipo de posición vital que se podría denominar «Yo estoy mal, tú estás bien». Dicha posición viene significada por la carencia de habilidades y destrezas, así como por los sentimientos de inadecuación del hostigador. El comportamiento hostigador representa una forma de liberarse de los sentimientos profundos de malestar que proceden de su interior mediante la eliminación de otra persona, la víctima, que sí está dentro de una posición vital correcta del tipo «Yo estoy bien, tú estás bien», pero que rápidamente empieza a pasar a la posición de «Yo estoy bien, tú estás mal», hasta llegar a lo que el hostigador quiere, es decir, a adoptar su misma posición enfermiza: «Yo estoy mal, tú estás mal».

El acosador es un 'depredador moral' que plantea su relación con los demás como un juego mortal, una partida de ajedrez en la que él mueve las piezas de los dos jugadores, lo primero que hace es atar las manos del otro jugador.

El acosador suele ir perfeccionando 'su técnica' con cada una de sus víctimas (acosa en serie y de forma múltiple), un acosador experimentado no comete errores, usa colaboradores para el trabajo sucio, no deja pruebas, es brutal y seguro en sus actuaciones, no duda.

La experiencia que adquiere en sus años de acoso le hace perfeccionar su técnica hasta convertirlo en un maestro de la inducción al suicidio. Se les considera asesinos psíquicos en serie. El acosador moral es un muerto en vida que necesita la imagen de buena persona que los demás tienen de él para sobrevivir, en su obsesión por mantener esta imagen se enmascara, se lava las manos, evita manchar sus manos de sangre y echa su responsabilidad a otros.?

Las tres condiciones imprescindibles, sin las cuales un acosador no puede realizar su macabra labor de destrucción psicológica de la persona que ha seleccionado como objetivo son: el secreto, la vergüenza (culpa) de la víctima y los testigos mudos.

Medios usados por el acosador para obtener información

Los ciberacosadores encuentran a sus víctimas mediante el de medios digitales como el correo electrónico, redes sociales, blogs, Mensajería instantánea, Mensajes de texto, teléfonos móviles, sitios web difamatorios, foros, salas de chats, y redes sociales, como medio para obtener información y realizar los actos de acoso.

Obtención de información a través de la víctima

El acosador se siente en una posición de poder desde el anonimato que se percibe mientras se está “en línea”; durante todo ese tiempo va recopilando toda la información posible acerca de su víctima, fundamentalmente en aquellos aspectos que forman parte de su vida privada y de sus movimientos en la Red.

? La cantidad de información que recopile de la víctima dependerá principalmente de la inocencia de la víctima a la hora de manejar sus datos, como de la habilidad del acosador y su obsesión por la víctima, ya que cuanto más esté obsesionado, mayor interés pondrá en buscar en foros de piratas informáticos y en aprender los conocimientos informáticos necesarios para conseguir información de la víctima. Si la víctima tiene internet buscará el modo de conectar con ella, ya sea a través de las redes sociales, de clientes de mensajería instantánea, o a través del envío de correos electrónicos infectados.

 

Una vez consiga acceder a su correo, procederá al robo de todos sus contactos y toda su información privada. Monitorizará su ordenador mediante el uso de rootkits y registradores de teclas. Si desconoce su ubicación, irá rastreando la IP desde donde se conecta la víctima para hallar su ubicación.

Obtención de información a través del entorno de la víctima

Para obtener más información, o si no puede contactar con la víctima, el ciberacosador buscará información personal de la víctima usando el mismo método pero a través de su entorno: amigos, familiares, compañeros trabajo, compañeros de estudio, vecinos, etc.

Ejemplos acciones del ciberacosador:

Violación derecho a la intimidad

  • Usurpar su clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.
  • Robo de fotos, vídeos, audios, datos personales, tarjetas de crédito, contraseñas, archivos, contactos del entorno de la víctima y de sus familiares, etc. de su ordenador.

Calumnias e injurias

  • Acceder de forma ilegal a la cuenta de correo electrónico, red social, red de mensajería instantánea, suplantando la identidad de la víctima e insultar a sus contactos.
  • Envíos de correos electrónicos tanto de forma anónima (fácil con los correos electrónicos gratuitos, en los que se puede falsear la identidad), como manipulados para dar la impresión que lo envió la misma persona acosada y ponerla así en una difícil situación en la que su credibilidad quedaría en entredicho.
  • Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.
  • La manipulación de fotografías del acosado o acosada es otro medio, el acosador puede retocarla y subirla a la Red con el único objetivo de herir y asustar a su víctima.
  • Colgar en la Red una Web “dedicada” a la persona acosada, contenidos personales ofensivos, pornográficos,..., para asustar y conseguir de la víctima lo que desea.
  • Colgar en Internet una imagen comprometida (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones. Siendo éstas fotos, vídeos, o audios previamente robadas de su ordenador.
  • Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
  • Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, a la menos inteligente...y cargarle de “puntos” o “votos” para que aparezca en los primeros lugares.
  • Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales...
  • Generalmente, la mayoría del entorno de la víctima conoce el sitio creado y humillan a la víctima, que nunca está al tanto de lo que sucede, a pesar de ser el protagonista.

Amenazas

  • Enviar mensajes amenazantes por correo electrónico o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los que se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.

 

 

Bombardeo de llamadas

  • Uso del teléfono móvil como instrumento de acoso: Las amplias posibilidades que brinda la actual telefonía móvil, han sabido ser empleadas perversamente por los ciberacosadores. La más tradicional es la de las llamadas ocultas realizadas a horarios inoportunos. Pueden ir desde llamadas silenciosas a amenazas graves que incluyen insultos, gritos o mensajes intimidatorios.

Otros

  • Dando de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam, suscripciones, de contactos con desconocidos...
  • Saturación de los buzones de correo mediante técnicas como: el mail bombing, que consiste en un envío masivo de un mensaje idéntico a una misma dirección, saturando así buzón de correo del destinatario; el Mail Spamming o bombardeo publicitario a miles de usuarios, o el correo basura, muy parecido al anterior, es una propaganda indiscriminada y masiva a través del correo.

La manipulación

Artículo principal: Manipulación psicológica

Una persona obra mal cuando ataca, desprecia, humilla la dignidad de otra persona. Esto crea un sentimiento de indignación a las personas que son testigo de un dolor injustificado y evitable. Cuanto más profunda sea la anulación de la dignidad de una persona, mayor maldad habrá en el comportamiento. La manipulación evita que surja esta indignación haciendo creer al entorno que la víctima lo merece.

Según Marina Parés Soliva en "Mobbing, Detección del acosador a través del lenguaje",20? la manipulación del lenguaje es una herramienta propia del acosador psicológico, ya que pretende ocultar el ejercicio de la violencia y al mismo tiempo utiliza información privilegiada para dañar. Es necesario comprender su poder seductor. En el registro de la comunicación perversa, hay que impedir que el otro piense, comprenda, actúe; ya se trate de la víctima o del entorno.

Una de las artes que domina el acosador es la deformación de los procesos de comunicación. Las modalidades para distorsionar los hechos utilizados por los acosadores son muy variadas. La comunicación pervertida y deformada ayuda en el proceso de introyección de la culpabilidad de las víctimas.

Los acosadores se suelen apoyar en cuatro comportamientos para generar la culpabilidad en sus víctimas:

  • Selección: Escoge de manera sesgada un acontecimiento o situación, o una parte específica de éste, aislándola del resto. Se inventa todo lo demás, manipulando a su antojo los datos de la realidad.
  • Dramatización: Amplifica perversamente la repercusión del hecho aislado, inventando supuestos perjuicios y supuestas víctimas de ese hecho, inflando las consecuencias adversas o negativas o, simplemente, inventándoselas, situándose como primera víctima de ellas.
  • Generalización: Utiliza el hecho aislado, señalándolo como muestra significativa del general y habitual mal comportamiento profesional del acosado. Se trata de un indicador del «mal» desempeño habitual de la víctima.
  • Atribución: Atribuye a la víctima una intencionalidad perversa, o la presunción de mala fe o de actual mal adrede.

El acosador deriva de esa acusación aislada la atribución a las víctimas de rasgos internos indeseables. Se trata de un proceso conocido como «satanización», que hace creer verdaderamente a las víctimas en esas imputaciones perversas hacia ellas. A fuerza de repetir la acusación y manipular la información, el acosador consigue que la víctima acepte sus acusaciones e introyecte la culpabilidad. Estas estrategias repetidas en el tiempo por el acosador son causales. Con ellas pretende lograr la paralización, la duda, la indecisión, la inseguridad emocional y, finalmente, la indefensión de la víctima ante sus ataques.

 

El acosador atribuye o "acusa" a la víctima de sus propias intenciones como si se tratara de un espejo y le atribuye sus propios defectos, errores y miedos. Es muy habitual que el acosador atribuya a la víctima actitudes de mala fe sin pruebas de ello. Una actitud abierta para detectarlo consiste en escuchar las intenciones que el acosador atribuye a la víctima, dado que nos darán los motivos íntimos del propio manipulador para acosar. El acoso no busca el daño por el daño, busca que este daño genere un resultado. El acosador usa el lenguaje para manipular y esta manipulación se concreta en el uso de la incongruencia y de la contradicción, y esos dos elementos están siempre presentes en todo discurso manipulador.

La personalidad paranoide es un trastorno de personalidad que define características comunes con los acosadores que se hacen pasar por víctimas. Aparecen como signos fundamentales la desconfianza, la psicorigidez, la escasa capacidad de autocrítica, el egocentrismo, la necesidad de adulación. Son personas que albergan rencores y de notable agresividad, en unos casos detectada y en otros proyectada.

Si hay una 'banda de colaboradores', el proceso se acelera, la agresión física es más probable y la víctima sufre una doble victimización: una por su agresor, otra por el público que observa ya sea colaborador directo o consentidor. Influye también el que se consiga o no aislar efectivamente a la víctima, los apoyos de la familia, pareja, amigos y otros compañeros de trabajo son factores determinantes para la estabilidad psíquica de la víctima.

Otro ejemplo de manipulación se encuentra en los 11 principios de Joseph Goebbels, en la propaganda nazi.

Ejemplos de manipulaciones del ciberacosador

  • Contactar con amigos, compañeros, familiares de la víctima diciendo que la víctima habla mal de ellos. Si los receptores están ocultando éstos hechos, dificultará que puedan averiguar si es cierto o no, creando un clima hostil y de desconfianza hacia la víctima. Puede haber espiado previamente a éstos, obteniendo información sobre la cuál luego se basan estas manipulaciones.

Conclusión

Finalizo este trabajo afirmando que completamos nuestras dudas sobre el “EL ABUSO SEXUAL” sobre de que era y cuáles son las consecuencias que traen a las personas que son abusadas por un agresor o un individuo.

Al finalizar este trabajo resolvimos nuestras quejas sobre el tema dicho, ya que este problema también nos afecta a nosotros como parte de la sociedad.

Esperamos que nos hayan entendido sobre el tema y que no se queden con sus dudas y nos las digan para así estar aclarándoselas.

Ahora, Gracias por su precisa atención y por darnos una pequeña parte de su tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 Bibliografía

Fuentes de información:

 

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