Pessoa, pensando España sin fronteras

Diversas ediciones de sus obras más reconocidas, cartas y documentos que evidencian su relación con el país vecino son expuestas en la Biblioteca Nacional como homenaje a su huella en el ámbito literario y cultural español aún muy actual.

“Duvido, portanto penso”. Dudo, luego pienso. Fernando Pessoa fue un pensador que produjo ideas y concepciones de un mundo plural y universal que aún hoy son reconocibles en el entorno del ser humano. Su origen portugués y su educación anglosajona no impidieron que mantuviera una cierta relación con autores del mundo literario español de la época, sobre todo con las vanguardias surgidas en el primer cuarto del siglo XX. Trazó numerosos diálogos con Miguel de Unamuno o Ramón Gómez de la Serna, además de varios poetas ultraístas, como Adriano del Valle o Iván de Nogales.

La exposición que ofrece la Biblioteca Nacional estos meses –y hasta el 24 de agosto- refleja, en paralelo, el interés que, en varias ocasiones como se puede observar en varios ensayos sobre la situación de España en la época, despertó en él la península ibérica en general y la recepción que se produjo aquí de sus creaciones. En su concepción de España, se encuentran numerosas referencias a un imperio cultural por el que apostaba sin grandes fronteras que impidieran un diálogo entre el arte y la cultura de diferentes lugares. Asimismo, también escribió sobre la situación en Cataluña y polemizó, en ciertas cartas, con Miguel de Unamuno a partir de su obra “Por tierras de Portugal y de España”.

Su relación con España también se forjó gracias a numerosas traducciones que él mismo llevó a cabo de obras literarias españolas al inglés que tan bien dominó. No obstante, su entrada más profunda al legado literario español se produjo en 1923 cuando el poeta mexicano Octavio Paz desarrolló una traducción de una colección de poemas del portugués, abriendo de ese modo las puertas a la creación artística, cultural y literaria de un autor que comenzaba a traspasar fronteras.

Sin embargo, fue tras su muerte en 1935 cuando su importancia comenzó a aumentar notablemente a raíz de continuados estudios sobre su figura, su concepción de la literatura o sus ensayos sobre el arte, así como distintas visiones de su obra.

“Cada uno de nosotros es varios, es muchos, es una prolijidad de sí mismos. Por eso, aquel que desprecia al ambiente no es el mismo que por él se alegra o padece. En la vasta colonia de nuestro ser hay gente de muchas especies, pensando y sintiendo de manera diferente.” En uno de los fragmentos del Libro del desasosiego, base fundamental del pensamiento del siglo XX, se observa sin duda un autor universal, plural y comprometido no solo con su tiempo, sino con cada ser humano que le rodeaba.

Por este motivo, las continuas y actuales lecturas de este célebre autor portugués provocan hoy, más que nunca, una revisión del mundo que hoy habita la sociedad y que tanta reflexión necesita.

Magda Cabello

Autor: Magda Cabello
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