"Notas desde el retrovisor para seguir huyendo: Fiesta, Rock y surf"

Continúo mi huida, del presente renegado, observando por el espejo retrovisor mientras los Byrds acompañan mi paso y Little Willie Jhon quema los designios del infierno en la voz de sus notas y con ello la maldición de los malditos. Pero eso serán temas a tratar en otra semana más certera.

Ahora que Septiembre nos rememora la época estival cuando los días nos quemaban los pies, las gargantas se sumergían en el líquido elixir y los cuerpos se zambullían entre las olas veraniegas de las costas de su presente. Los cuerpos y siluetas de las féminas en movimiento y el deseo desvariando por las corrientes de la costa, veo en el retrovisor un aniversario con los neones remarcando los veinticinco años de la publicación del Lp que les encumbraron a la cresta más salvaje y divertida que se realizaban por estos pagos patrios .


Este año el grupo Melopea y su Lp "Rock y surf" están de enhorabuena y nada mejor que dejarse llevar por ellos. Formados a raíz de Melopea Intensiva. Desde comienzos existencialistas su filosofía cambió con el paso de los años. El punk enganchado a sus venas trasmuto en sonido surf y playero. Los enganches de mayor calado pasaron a ser festejos emocionales de chicas, playa y diversión. Como repercusión del legado de los padrinos del surf, los Beach Boys, mítico grupo de la costa Oeste americana.

Esta vorágine se fraguo en un encuentro en Cantabria entre José Pellón y un skater madrileño en la arena con monopatín, llamado Pablo Sela, ex Zoquillos. Después de varios intentos, el éxito llego en el 89 con el tercer trabajo. Con varias adaptaciones como Bárbara Ann" o "Surfin Safari", "Bajo el sol" fueron los himnos de una generación de jóvenes y divinos nocturnos. Diversos enfrentamientos con su discográfica hizo que la evolución se quebrará. Ya que el sonido del disco era peor que el que estos tipos playeros organizaban en sus directos. Meses de locura y risas, música y distorsión. Decidieron disolverse en el noventa por su verdadera devoción: las tablas de surf, había que coger la ola verdadera, la que estimulaba su raíz natural y les impulsaba al ritmo generado de su ansiada libertad, estimulo vital que motivaba sus vidas.


Siguiendo con los tópicos que quieren trasladarnos desde Europa y que a su vez fomentamos con la ingenuidad de un vendido, "Fiesta"  transmite todo ese ímpetu y autenticidad de la España de preguerra. La obra de Ernest Hemingway, publicada en 1926, asume la inquietud de una generación perdida entre fiesta y tradición en país extranjero en esos locos veinte. La locura de un grupo de amigos que se trasladan del frenesí de las noches parisinas a la vivencia de la Fiesta en la Pamplona de los Sanfermines.


Así pasaban las noches entre la multitud festejando la alegría de vivir y el desenfado de la época de entreguerras. El grupo consolida el escepticismo de la existencia con la fugacidad del momento. Máxima apuesta para pisar el acelerador.  Jake, el protagonista desde un punto de vista más alejado describe la celeridad del grupo. Las miserias de cada uno son apartadas de golpe por la ilusión etílica de la Fiesta continúa en la que viven, aunque esos dramas van torturando poco a poco a sus personajes. A través de un sencillo y directo lenguaje nos aventuramos en la historia de una época. En la capacidad de los personajes de mirar hacia otro lado mientras los problemas crecen y su actitud de fiesta es un desafío constante a la realidad no sólo particular sino la del escenario mundial en la que se desarrolla la trama y su contexto histórico.


Estos dos consejos son interesantes para adaptarnos a la cotidianidad, una vez finiquitado agosto y septiembre desplegando sus cadenas de otoño. Les dejo pues, voy a rebuscar entre mis recuerdos para ver cuál es el reflejo en el retrovisor que precisamos para una nueva asociación. Espero,  dentro de quince días volver a sentir como sus labios acarician mis palabras. Sigan huyendo, consientan la realidad en su justa causa y sobre todo huyan de los malos presagios y de las energías que no favorecen. Ya saben fiesta, rock y surf.

Fco. Javier Fresneda

Autor: Fco. Javier Fresneda
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