“La caja”: el eterno adolescente en un divertido juguete cómico

Se estrenó en México en 2012, después en otros países de habla hispana y en Madrid, donde se ha repuesto varias veces, como ahora mismo en la primavera de 2014. Una desternillante vuelta de tuerca a la clásica comedia de enredos que Francia expandió por el mundo, pasada por el tamiz delirante del eterno adolescente que todos llevamos dentro.

De todos los temas que pululan en el mundo del teatro humorístico, el que más abunda y más se disfruta es el del enredo amoroso con cruce de amigos que no lo son tanto porque en realidad, en el día a día, todos interpretan un papel según convenga, aunque a la hora final prevalezcan las buenas ondas, la necesidad de una supervivencia lo más amable posible y casi siempre con parejas bien avenidas.

En el teatro escrito en castellano esto ya era así en las fabulosas comedias de capa y espada de Lope de Vega (1562-1635). Según los niveles de censura imperantes en las distintas culturas a lo largo del tiempo, han contado con la complicidad del espectador de ambos sexos que ríe porque se identifica con el juego nervioso, inquietante, difícil de su propia vida viviendo o anhelando el amor libre a varias bandas, sin drama lacerante de celos, claro, sino a través de la comedia extraordinaria que el teatro ofrece en vivo y en directo.

Los franceses han sido pioneros con Moliere (1622-1673), y a partir de allí un desparpajo que todas las épocas disfrutaron con diversos estilos. Continúan en nuestra época con aciertos internacionales como Una semana… nada más o los aportes de humor gay iniciados en los 70 del siglo XX con La jaula de las locas, que luego pasó a convertirse en musical, y en una serie de películas; una nueva puerta para un género que permanece muy vivo.

La caja, de Michel Clement, tiene lo que hay que tener, pero además las puestas en escena más ingeniosas, como la del español Gabriel Olivares, la convierten en una dislocada fiesta teatral con todos los actores en escena, sentados a los lados, esperando su turno, creando un juego de teatro en el teatro que permite muchas libertades y formidable comunicación entre los intérpretes y los espectadores cuyas risas parecen indicar musicalmente el ritmo de la función.

A partir de este argumento estallan una serie de situaciones donde lo disparatado se convierte en cosa común porque de lo que de verdad se trata es de salir como sea entre personajes estupendos como el de la noviecita frágil que se lamenta de los abandonos de su novio pero que está dispuesta a sustituirle cuanto antes; la chica de una noche loca, pero que el galán de galanes no ha terminado la faena prometida; el obseso “de las tías buenas” que sin embargo se les queda dormido en pleno cunilingus; el actor que ha de ensayar un pesadísimo romance homosexual como si fuera una de Shakespeare; y la modelo sexy que no llega para una sesión de fotos en medio de ese caos, y la llevan a cabo en una brillante parodia de la publicidad imperante.

Y todo aderezado con momentos coreografiados y cantados por los propios intérpretes o en off, con el cocktail delicioso de mezclar algo de música clásica, con el dúo romantiquísimo del gran tenor ciego Andrea Bocelli junto a la imponente voz de Marta Sánchez (Vivo por ella), pero no faltan varios momentos de Raffaella Carrá o hacia el final el Torero de Chayanne en un explosivo cierre en cuyo epílogo los actores recogen todo el decorado, bailan y se rinden homenaje entre aplausos que despliegan un agradecimiento poco común: gracias a ellos todos fuimos ridículos, payasos, encantadores y algo lujuriosos con simples ganas de inventar una vida de aventuras sin riesgos.

La caja

Autor: Clément Michel

Adaptación: Beatriz Santana y Gabriel Olivares

Dirección: Gabriel Olivares

Intérpretes: Javier Martín, Raúl Peña, Daniel Gallardo, Leticia Etala, Ángel Peraba, Eva Higueras, Mónica Vic, Iván Bilbao y Bianca Kovacs

Producción: Gaspar Soria

Música: Tuti Fernández

Escenografía: Anna Tusell y Felype R. De Lima

Iluminación: Felype R. De Lima y Carlos Alzueta

Lugar: Teatro Arlequín - Gran Vía

Fechas: Todos los jueves de junio a las 20,30

 

Horacio Otheguy Riveira

Autor: Horacio Otheguy Riveira
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