Formación on-line frente a formación presencial

Las nuevas tecnologías han alterado la tradicional relación de los alumnos con los estudios. La formación on-line es una realidad que saben aprovechar para mejorar su formación estudiantes y docentes. Más aún, cuando se quiere adquirir formación continua o profundizar en conocimiento específicos. La modalidad de educación abierta conocida como MOOC, cuyas siglas en inglés se traducen como “curso en línea masivo y abierto” es la última realidad en cobrar fuerza dentro de la enseñanza a distancia. Son muchos los estudiantes que se preguntan cuáles son las ventajas y desventajas de la formación on-line frente a la formación presencial.

En el 2019 al menos el 50% de las clases de educación superior en el mundo se impartirán a través de plataformas de e-learning, de acuerdo con el estudio ‘El mercado global de e-Learning 2014’, realizado por la Online Business School (OBS). Europa es, después de EEUU, el mercado más grande para el desarrollo de este sector.

Ante la creciente oferta de estudios, muchos estudiantes se preguntan si la formación on-line es mejor que la presencial, es peor o tienen las mismas ventajas e inconvenientes. En primer lugar hay que dejar claro que eso varía en cada caso. Por ejemplo, para un estudiante que quiere compaginar diferentes estudios, o estudiar y trabajar a la vez, el aprendizaje on-line puede suponer una ventaja clara. Para un alumno que, por el contrario, quiera formarse en una materia que requiera de práctica, la formación presencial será imprescindible.

Estas son las principales ventajas y desventajas de la formación on-line:

Cursos de grado, titulaciones oficiales de idiomas, MBA, estudios de máster… la formación on-line da acceso a una enorme variedad de opciones de formación.

No existe la obligación de estar ubicado, físicamente, en el mismo lugar en el que se imparten los estudios. Esto repercute en un ahorro en gastos de desplazamiento, alojamiento y manutención.

La flexibilidad es máxima y permite al estudiante adaptar la formación a sus horarios, así como estudiar otras materias, trabajar o desarrollar otras actividades. Enseñan a organizar y gestionar el propio tiempo. Esta flexibilidad le facilita al alumno seguir el temario y estudiar sin necesidad de regirse por un horario fijo. También hace compatible la evaluación con sus circunstancias personales.

Facilita la formación continuada, ya que se trata de estudios que se nutren continuamente de las aportaciones de los alumnos. Los estudios on-line son interactivos, y promueven el ‘feedback’ entre el alumno y el docente, y los propios alumnos entre ellos, lo que siempre resulta enriquecedor.

A pesar de su enorme auge, la formación on-line cuenta con detractores, que suelen argumentar que cuenta con estos inconvenientes:

Dependencia de la tecnología. A pesar de que el aprendizaje on-line es cada vez más accesible, depende del acceso a la tecnología. Esto provoca, por un lado, que un porcentaje del alumnado encuentre dificultades de acceso y, por otro lado, que una o varias incidencias técnicas puedan provocar retrasos en el aprendizaje.

Mayor abandono por desmotivación. Las causas pueden ser muchas, pero un entorno de aprendizaje poco ‘amigable’, una falta de atención personalizada o un desajuste entre las expectativas y la realidad, generan abandonos.

Menor factor humano. A pesar de que en este tipo de formación se resuelven las dudas pronto, se realizan tutoriales y se recurre a foros y chats privados, algunos alumnos echan de menos la cercanía del resto de alumnos y del profesorado.

Entre los consejos más destacados a la hora de decidirse por la formación on-line está el de contrastar la reputación académica de la institución que lo imparte y su trayectoria. Los centros que tienen más en cuenta su reputación animan a sus ex alumnos a que den su opinión sobre la calidad de la formación recibida, para que ello sirva de orientación a posibles nuevos estudiantes.

Es fundamental conocer el temario que se imparte, los plazos de evaluación, las herramientas, materiales y plataformas que se emplean, así como el certificado o el título que se obtiene, y si éstos tienen homologaciones.

La formación on-line vive un crecimiento permanente. Un entorno laboral motivador, en el que se recompensan los esfuerzos, lleva a la felicidad profesional. En esas circunstancias, el trabajo dignifica al hombre. Podemos decir que la formación on-line ya integra muchas de esas características y que ayuda a conseguir ese trabajo deseado.

Autor: Blogeduca
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