El homo ludens se reinventa en la plaza

Un conjunto de obras, entre vídeos, fotografías, dibujos y estructuras, conforman un recorrido por el espacio público y playgrounds como evasión y comunicación entre los seres humanos en la historia contemporánea. El Museo Reina Sofía mantiene esta exposición temporal hasta el 22 de septiembre.

“La interacción social, la imaginación política y el juego devienen elementos de producción del espacio; de ahí el derecho a la ciudad, el derecho a reinventarla”. Henri Lefebvre, célebre filósofo marxista francés perteneciente al siglo XX, formulaba el concepto alrededor del cual giraba la nueva visión de la ciudad como espacio público en la que el ser humano producía sus propios espacios de comunicación, interacción y vivencias. Sin embargo, ¿dónde encontramos el origen de este reclamo?

Primero fue la Revolución Industrial. Y con ello, el desarrollo del capitalismo avanzado. El siglo XIX comprende una serie de hitos históricos que harán que el ser humano contraponga a la jornada de trabajo la necesidad de tiempo libre, la existencia de una comunidad de bienes y un espacio público como ámbito que sintetice ambas peticiones y que se materializa en la participación ciudadana.

A través de 300 obras, el Museo Nacional Reina Sofía ofrece una exposición contando esa otra historia que explora la ciudad como espacio compartido, haciendo hincapié en el carnaval como fiesta provocadora, necesaria y buscadora del cambio que, inmersa en el lúdico momento de la fiesta entre ciudadanos pretende algún tipo de revolución. La muestra descubre la plaza como el lugar de revuelta del homo ludens –término nombrado por primera vez a principios del siglo XX por el artista Constant- y descubriendo la creación de nuevos espacios a partir de invenciones humanas.

El recorrido histórico que ofrece la exposición comienza su punto de inflexión en 1930 cuando un grupo de paisajistas de Harvard crean un nuevo concepto social y funcional del parque, lo que supuso un factor relevante de la ideología de lo público. Más tarde, con la Guerra Fría y la crisis de valores de un capitalismo ya avanzado e inmerso en la vida diaria de los ciudadanos, se inhibió cualquier alternativa al pensamiento y experiencia fuera de la sociedad del espectáculo. Sin embargo, tras la segunda Guerra Mundial, muchos de los espacios devastados de ciudades europeas se transformaron en parques remodelados con el fin de que los niños canalizaran su energía terapéutica y constructiva adquiriendo la denominación de “adventure playgrounds” de la mano de Lady Allen of Hurtwood.

La muestra también analiza el concepto de carnaval como una celebración que a lo largo de la historia ha buscado el espacio público como expresión  de pensamientos, petición de cambios o críticas al sistema económico y político. Asimismo, el papel de las revueltas en el París activo de mayo del 68 fue realmente importante porque se luchó, a partir del papel de los espacios públicos compartidos por los activistas, contra la alienación del hombre consumista impuesto por el sistema capitalista. No obstante, el papel de los parques como lugares lúdicos recreados para el juego de los más pequeños humanizó la situación de la guerra que se vivía en aquellos momentos.

Magda Cabello

Autor: Magda Cabello
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