Claves de la Enseñanza en la edad adulta

Cualquier edad es buena para retomar o iniciar los estudios, sean del tipo que sean, desde muy básicos o de carácter informal hasta una carrera o un máster universitario.

Aunque históricamente los estudios se identificaban con la infancia y la juventud, cada vez se tienen más asumidos los beneficios de formarse continuamente a lo largo de la vida.

Tanto es así, que según datos de la Encuesta sobre Participación de la Población Adulta en las Actividades de Aprendizaje el 41,14% de los adultos realiza algún tipo de actividad educativa.

Los intereses y necesidades de los adultos

Es importante considerar que el perfil psicológico de una persona adulta es diferente al de los niños, adolescentes o jóvenes, lo cual influye en sus intereses, necesidades, y expectativas depositadas en los planes educativos y de formación

El trabajo dignifica al hombre, y la ausencia del mismo causa frustración y penurias económicas. Por este motivo muchos adultos se ven en la necesidad de formarse para reciclarse y actualizarse profesionalmente, con el fin de reincorporarse al mundo laboral.

Elevar la autoestima es otra de las necesidades de las personas adultas que siguen estudiando, así como otras cuestiones como:

  • Sentirse protagonistas de los procesos de aprendizaje.
  • Superar las metas y objetivos autoimpuestos.
  • Crecer e incorporar cambios positivos en sus vidas.
  • Integrar aprendizajes que siempre habían querido realizar y no habían podido por diferentes circunstancias.

Además del tema de la actualización profesional, otros intereses que llevan a los adultos a animarse a estudiar son:

  • Obtener titulaciones del sistema educativo y/o certificaciones laborales.
  • Desarrollar su carrera profesional y reciclarse en sus oficios.
  • Dominar recursos de tipo comunicativo, relacional, cultural, de
  • autorrealización, etc.
  • Ganar seguridad, confianza y aprecio en sí mismas.  

Por otra parte, un elevado porcentaje de personas adultas muestran inquietud por mejorar su formación con el fin de adquirir una serie de instrumentos, técnicas, conocimientos y recursos que favorecen su inserción e integración social, cultural y laboral y los hagan más independientes.

Otra motivación importante es la búsqueda de un reconocimiento formal de las capacidades o experiencia práctica que ya tienen en forma de títulos o certificaciones profesionales.

Metodología de la enseñanza en adultos

Es importante realizar una adaptación metodológica a los contextos, necesidades y procesos psicológicos propios de los adultos, siendo las siguientes las características propias y diferenciales más significativas:

  • Flexibilización de la duración de los cursos, horarios e itinerarios educativos.
  • Amplia utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) y en concreto las plataformas LMS o de educación a distancia, siendo en el contexto de la enseñanza para adultos donde más se utiliza el e-learning.
  • Distinta distribución de algunos contenidos en los procesos de aprendizaje en algunas enseñanzas. En concreto, en la educación básica de adultos los conceptos se organizan en campos de conocimiento.
  • Métodos de aprendizaje que prioricen la parte práctica y la experiencia y no tanto los conceptos muy teóricos o memorísticos.

Un último aspecto diferencial de gran importancia es que, contrariamente a los niños que suelen mostrar un gran interés y motivación por aprender por aprender, los adultos precisan de objetivos concretos: mejorar profesionalmente, reciclarse o ver en lo aprendido una utilidad concreta y práctica.

Autor: Blogeduca
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