Instante

Distante susurra la espera,

un roce sutil estremece

ardiente la llama se encuera

y tu simiente se cuece.

 

¡Poséeme entera!

Dame tu vara que resplandece

¡Sacude feroz mi cadera!

Chúpame toda, haz lo que te apetece.

 

Sólo nos vigila en el muro la aspillera.

¡Traspasa este cuerpo que te pertenece!

¡Sigue! Los milicos ya están en la acera…

Poderoso, el orgasmo llega y humedece.

 

De ambos cuerpos en un instante se apodera,

 y al momento, un zumbido ensordece.

Humo y fragmentos de carne saltan afuera.

Dentro, tu cuerpo desnudo convalece.

 

Leandro, hecho fuiste para la trinchera,

luchador que la revolución embellece,

tuya seré hasta el día en que yo muera.

Entretanto, tu semilla dentro de mí ya crece.

Autor: Gloria de la Garza Gallegos
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